 (Por: Claudio Mardones ) Las cumbres, especialmente en esta región, no suelen ocupar un lugar destacado, pero son los articuladores de una coyuntura económica que explica los afanes integradores que Madrid despliega desde 1990 para reunir a los presidentes de 20 países del continente, más España y Portugal. Es que en aras de las pasiones “iberoamericanas”, el objetivo se mantiene firme: desplegar un discreto pero férreo control de sus inversiones en países con los que han tenido una relación casi colonial durante siglos. >>> |