Año 6, N° 152, viernes 04 de julio 2008
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Gimnasios
El nuevo Hobby de los chilenos
(Por Marta Inostroza)Hace poco menos de una década ir a un gimnasio era un lujo que pocos se permitían. Hoy la aparición de enfermedades productos del sedentarismo, de la alimentación desbalanceada, del estrés y de la presión del diario vivir, lo han transformado en una necesidad. Ello no sólo ha traído consigo el explosivo crecimiento de esta industria sino además la incorporación de nuevos y diversos segmentos de público.

Rostros congestionados por el esfuerzo, cuerpos sudorosos y extenuados y al frente un profesor que exige más y más. Estamos en una clase de aeróbica del Gimnasio Pacific en Manuel Montt. Afuera la temperatura es de un extremo frío invernal. Adentro el aire es sofocante, caliente. Este ambiente es el que se vive en decenas de recintos similares que surgen a la luz constantemente y que reflejan el explosivo aumento que ha tenido este negocio en los últimos 10 años.

Sin haber cifras oficiales exactas se sabe con certeza que hoy el país está a la par de Brasil y sobre Argentina, en lo que respecta a calidad. "En Argentina hay mucho gimnasio chico que no tiene la infraestructura ni la capacidad profesional. Acá en el país se han desarrollado grandes cadenas que por la economía de escala pueden ofrecer no sólo una avanzada y completa infraestructura sino además tener una adecuada relación entre el precio calidad", cuenta Fritz Bartsch, presidente de la cadena Pacific Fitness, la más importante a nivel nacional, con una concentración del 40 por ciento del mercado.

El crecimiento de esta industria ha sido rápido y sostenido. A mediados de los noventa los escasos locales que existían lograban responder adecuadamente a las necesidades que en ese momento presentaba la población. Si se lleva a porcentajes la penetración no era mayor a un 0,1 por ciento. En la actualidad esa cifra ha aumentado drásticamente hasta un 1,5. Las proyecciones que se hacen es llegar en algún momento alcanzar los niveles de los países desarrollados donde el porcentaje supera el 4. "No estamos lejos de llegar al tope de la industria que se calcula más o menos en un gimnasio por cada 100 mil habitantes. La fase siguiente es aumentar la penetración y lograr con ello superar el 2 por ciento", agrega el ejecutivo de Pacific

A su juicio de las razones de este auge de la industria está, por un lado, en el crecimiento económico del país ("cuando las necesidades básicas están cubiertas entonces, queda el espacio económico para acudir al gimnasio) y por el otro la mayor conciencia de los beneficios que tiene para la salud el hacer ejercicios permanentemente.

ACTIVIDAD TRANSVERSAL

En la actualidad no hay limitantes para acudir al gimnasio. Atrás quedó la visión de los primeros tiempos que se suponía que sólo eran lugares para cultivar el físico y donde el adulto mayor o el obeso mórbido no tenían cabida. Hoy se pasean igual de cómodos por las máquinas y las clases de aeróbica personas que hace rato pasaron la curvatura de los sesenta o que el avance de los kilos le jugaron una mala pasada. Nadie se fija en nadie. Todos están concentrados en un mismo objetivo: reducir grasas, tonificar músculos, lograr una mejor apariencia física.

"Sin duda si yo no acudiese al gimnasio con la regularidad que lo hago no estaría en las condiciones físicas que me encuentro. Tendría todo tipo de enfermedades físicas o estaría al borde de ser internado en un hospital siquiátrico. Lo digo en serio, porque el ejercicio es extraordinario, reemplaza a los especialistas y derrota a casi todas las enfermedades", asegura convencido Raúl Rojas, quien a sus 69 años es una de las figuras familiares en el local de Manuel Montt.

Pero, si bien es cierto existen actividades, como pilates, yoga, que están pensadas para gente mayor, con menor capacidad física, aún la presencia de los adultos es minoritaria. Un 15 por ciento dicen en Pacific, aunque la rápida visión del público que nos rodea hace pensar que ese porcentaje es demasiado alto.

"Todavía el adulto mayor tiene ciertos prejuicios. Las aprehensiones típicas de los chilenos que hace pensar que no va a caer bien, en circunstancias que para la salud mental y física esto es lo mejor, que no hay ninguna razón para autosegregarse. Además yo diría que los gimnasios son un punto de encuentro, donde se da una relación humana, donde se conoce a gente interesante" acota don Raúl.

Sus palabras se enmarcan en el concepto que maneja esta cadena, de hacer de este lugar un punto de entretención en torno a un interés común. Pilar central de ello son los entrenadores que hoy no sólo son exigidos profesionalmente sino que además constituyen la base de la confiabilidad, de la seguridad que se entrega. "Una tarea importante de los profesores es apoyar, estimular, generar la confianza de los alumnos y que cada uno de ellos logre los objetivos deseados". De este comentario de Fritz Bartsch se desprenden las distintas inquietudes que llevan a una persona a acudir a un gimnasio. Si bien es cierto para la gran mayoría lo físico es lo central, para otros el ir al gimnasio es una forma de distraerse, de conocer gente nueva. "He sido invitado por lo menos a tres matrimonios de parejas que se conocieron en Pacific. Otros, entre ejercicio y ejercicio hacen negocios o elaboran nuevos proyectos. O sea que hay una dimensión mucho mayor que el simple hecho de mejorar el estado físico".

DE LA AERÓBICA AL BAILE

La sala se hace pequeña para permitir el rápido desplazamiento de decenas de alumnos que al acelerado ritmo de la música suben brazos y levantan piernas sincronizadamente. Desde afuera la seguidilla de movimientos parecen complicados, pero son pocos los que se quedan rezagados o se equivocan. Hombres y mujeres, de diferentes edades y con igual grado de concentración sudan y se esfuerzan para lograr el objetivo común: eliminar las grasas no deseadas que tanto problema ocasionan al organismo.

"Las clases de aeróbica son las más efectivas para quienes andan buscando reducir grasas. Y esto se logra, a pesar de que han ido variando las técnicas, que se está volviendo al comienzo, donde la simplicidad era la base de todo. Hoy la gente no quiere pensar y sólo desea ejercicios fáciles, básicos pero sí intensos a lo contrario de un tiempo atrás donde la exigencia estaba en la complejidad " dice Romina Soto, quien después de 12 años de llevar paseándose por distintos gimnasios de la capital, habla desde la experiencia acumulada.

Dice que el spinning (trabajo que se hace arriba de una bicicleta estática) trajo consigo la vuelta a lo elemental, a lo básico: sudar mucho en poco tiempo. "Sin embargo muchos se meten a spinning sin saber que es un ejercicio anaeróbico, donde hay mucho trabajo muscular y cardiovascular pero poca pérdida de grasa".

El aceleramiento aeróbico contrasta con la secuencia de ritmos que impregna la clase de baile entretenido. Salsa, merengue, charlestón, zamba, country son algunas de las melodías que acompañan a cuidadosas coreografías que todos siguen como si estuviesen postulando a alguna competencia. Alexis Olave, profesor de danza y de acondicionamiento físico es el responsable de hacer que la clase entera sienta el ritmo y lo traduzca en movimiento.

"Aquí bailando se dejan todos los problemas afuera. Las personas se sienten alegres, desestresadas, libres de cansancio aunque resulte paradójico frente a todo lo que se mueven. En este mundo que somete al individuo a tanta presión, a tanta exigencia, espacios como éste donde al compás de la música va liberando angustias, son fundamentales".

Los programas de televisión que tienen el baile como elemento central han estimulado la incorporación de más y distintos segmentos a estas clases. "Antes estas clases eran más básicas. Ahora se quiere aprender cosas nuevas, diferentes y más complejas y no solamente tres pasos para acá y tres pasos para allá".

Pero en esa complejidad los alumnos adultos van quedando naturalmente excluidos. No es fácil seguir las coreografías como tampoco lo es hacer que el cuerpo, desentrenado y rígido logre ciertos movimientos. "No es simple seguir este estilo, sobre todo por las personas de mayor edad. La gente joven tiene de por sí mayor capacidad de aprendizaje y de movimiento. El adulto, al no poder llevar el mismo ritmo se siente mal, y así les guste mucho la clase, al final lo dejan de lado. Lo bueno sería que existieran clases diferenciadas donde cada uno tuviese su espacio"

Pero independientemente de estos necesarios ajustes, la verdad es que los gimnasios dejaron de ser un lujo para transformarse en una necesidad para quienes llegaron a comprender que el cuerpo es uno solo, que es irremplazable y que por lo tanto hay que entregarle la atención que se merece. "Hay muchos que tratan el auto mejor que el cuerpo. El auto está impecable, con todos los niveles controlados y los ajustes chequeados. Pero uno mira el cuerpo de su dueño y es un desastre, con exceso de peso, colesterol alto, hipertensión. Por eso el hacer ejercicios, el poder ir al gimnasio no es una opción es una obligación", sentencia Fritz Bartsch.

"A una persona con estrés le es mejor una erapia con ejercicios que los fármacos"

Mancuernas, pesas y máquinas pertenecen entorno permanente de la vida de Mauricio odríguez. Desde hace ocho años, cuando egresó e Educación Física, se dedica a guiar, apoyar y sesorar a quienes llegan al Gimnasio de Manuel ontt a buscar mejorar el estado físico.

Con ojo profesionalmente crítico evalúa y determina. a medición y los porcentajes de grasa sirven para saber or dónde hay que partir. "La evaluación es lo que os da la pauta de lo que se necesita hacer teniendo ara elevar la condición física viéndolo mas desde la alud que de la estética", nos cuenta mientras ayuda un alumno a que corrija la posición de los brazos y a curvatura de la espalda antes de levantar las mancuernas.

Pero ¿qué lleva a dejar tanto esfuerzo entre estos ierros grises y fríos?

Primero, creo, que es bajar de peso. Ello está muy relacionado on la salud física y mental. Fortalecer la autoestima, er mejor aceptados en la sociedad. Otros llegan ya on problemas más serios como hipertensión, o estrés gudo y que han sido derivados al gimnasio por prescripción édica.

¿Significa ello que también los médicos han tenido nfluencia en el aumento del publico que concurre los gimnasios?.

Claro que sí, porque están recomendando a muchos de us pacientes a ir a los gimnasios, y evitar así el abuso e medicamento. Por ejemplo, a una persona con estrés e es mejor una terapia con ejercicios físicos que el consumo e fármacos.

¿Y la estética? ¿Continúa siendo parte importante e la razón por la que se llega al gimnasio?

Yo diría que aún sigue siendo la parte más fuerte. Hay na permanente búsqueda por reducir las grasas, los rollos olestos y fortalecer la musculatura.

¿Es igual para los hombres que para las mujeres?

Es muy parecido. Los hombres se centran más en los úsculos del abdomen, en la reducción de los niveles de rasa y en desarrollar el torso. En las mujeres en cambio stá más presente el trabajo de glúteos y abdomen y en enor medida la musculatura del torso o brazos.

¿Puede el gimnasio transformarse en un vicio con onsecuencias negativas?

Sí, pero en un grado muy ínfimo. Por ejemplo pueden presentarse lgunos problemas en casos de anorexia o de a vigorexia en los hombres. Y en estos casos, se conversa, e encara el problema y se deriva al médico. En este entido es vital la atención que uno preste y el grado de onfianza que uno establezca.

¿Qué tan importante es la asesoría o el apoyo personalizado ue se pueda recibir?

Creo que juega un importante papel. Es de esta manera ue un alumno entiende la necesidad de los cambios de ábito, de hacer los ejercicios adecuados que respondan las metas fijadas y lo más importante que se tome conciencia el estado de salud en que se encuentra y lo que s posible lograr con el debido apoyo.

"Cuando uno es gordo hasta se duerme mal"

Su presencia no pasa inadvertida. Con ingenio y fortaleza ha sabido superar su malformación congénita en el antebrazo derecho e ir construyendo músculos, mejorando su espalda y sumando día a día un mayor peso a su rutina.

Pero, Claudio Pinto ha derrotado a un enemigo mucho más potente: la obesidad mórbida. Hace nueve meses la pesa saltaba por sobre los 140 kilos. Hoy la balanza ha bajado a los 82 kilos. Ejercicios y una dieta adecuada fue la clave, pero lo otro (y tal vez lo más importante) es que esta vez, y después de innumerables fracasos, su padre se sumó a la misma lucha: bajar de peso

¿O sea que la sumatoria del entorno es importante?

Claro que sí, y es importante en dos sentidos: primero el estimulo emocional en el que uno siente el apoyo, pero, el que todos se ponen la camiseta. Todos en la casa se colocan a dieta. Eso sirve mucho porque en la medida que hayan cosas para comer la tentación es muy grande.

¿Fue muy difícil el comenzar?

Al principio, por supuesto. Ejercicios que para cualquiera persona pueden parecer como risorios, para un obeso mórbido no son chiste. Y con dietas estrictas, limpias, eliminando grasas y azúcares. Lo que me sirvió es que yo no tomaba ni bebidas gaseosas, ni alcohol ni tampoco fumaba, por eso me costó menos hacer el quiebre con las comidas.

¿En que forma ha variado tu calidad de vida?

Es difícil decirlo en palabras. Es algo radical, sobre todo en la gente como yo que fue gorda desde chico. O sea estamos hablando mas bien de factores estéticos de caminar por la calle, y ver reflejada su imagen y sentir cómo uno se ve, cómo se proyecta y cómo uno cree que los demás lo ven. Cuando uno es gordo hasta se duerme mal y si es así cuando se está descansando es cosa de imaginarse lo que sucede cuando se está caminando, cuando se sube una escalera, cuando se va ser un ejercicio.

A tu obesidad mórbida sumabas otra limitante, una malformación congénita en el antebrazo derecho. ¿Cuánto dificultó ello para alcanzar tu objetivo de bajar de peso?

En mi caso no. Yo nací con esto, estuve en la Teletón y allí recibí entrenamiento y rehabilitación para aprender a funcionar normalmente. Tanto así que a veces maniobro mejor sin la prótesis que con la prótesis. Sin embargo, no es menos cierto que nunca había hecho los pesos que hago hoy. Sabido es que la gente que tiene malformación congénita tiende a no desarrollar el máximo potencial físico, no hace deportes y menos ejercicios como son los anaeróbicos, las pesas, hacer trabajo con peso muerto. Eso es raro.

Me imagino que necesitas un apoyo más específico para ir nivelando tus capacidades

Hay dos cosas: tratar de nivelar la espalda, porque la gente que tiene malformación tiende a cargarse mas hacia un lado que al otro, lo que hace que la columna pierda su eje, Pero también está el preguntarse hasta qué punto va a resistir el brazo afectado. Yo lo veo cuando me miro al espejo que el desarrollo muscular no es igual en los dos brazos.

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