Año 6, N° 154, viernes 08 de Agosto 2008

El buen tiempo

“Son precisamente los actores nuestro mejor recurso cinematográfico”

Yo no he visto los aromos, aunque ya he sido advertida de que empezaron a florecer. Con ello la temperatura debiera subir un poco y nuestros cielos capitalinos aclararse, respirar mejor, olvidar las bronquitis invernales, todo un clima de buen augurio se aproxima.

Así también todos los estrenos de películas chilenas que veremos este año empiezan en esta época, comienzan los festivales de cine partiendo por el Sanfic; una oportunidad única de ver excelentes películas que jamás llegarían de otro modo a estas tierras salvo excepciones que se estrenan comercialmente un año después… También en las plazas se empieza a ver más niños jugando, esas guaguas que nacieron en los albores del invierno tendrán ahora sus primeros paseos al aire libre. Ni hablar de los circos, al Cirque du Soleil les gustó Chile, dicen, vuelven, no sé si les gustó tanto el público chileno como la disponibilidad de sus bolsillos, pero para el caso da igual. Están de regreso.

En mi jardín crecieron unas calas enormes con la lluvia. Mi gata toma el sol en la terraza en vez de quemarse las pestañas con la estufa, es un lindo día de sol y las ventanas pueden estar abiertas.

Y ayer… ayer vi una película gris. Una linda película gris. Que me recordó el color verdadero de esta ciudad. Que me hizo volver a mirar aquella periferia del centro cívico de Santiago de la manera que me había hecho mirarla antes "Largo Viaje". Que me hizo olvidar toda la "modernidad" que ostenta la capital para revelarnos aquel estancamiento en que vive la mayoría. Vi "La Buena Vida".

Y todavía no tengo claridad total sobre qué me pasó a mi con la película, pero hizo que me sintiera orgullosa de los actores que hay en nuestro país. Me quedé con la sensación de que esta es la película de Andrés Wood en la que más confía en sus actores, en la que los pone, más que en ninguna otra, al centro de la narración. Y creo que son precisamente los actores nuestro mejor recurso cinematográfico, el que se puede potenciar más en nuestro cine y que nos permitirá competir en el mercado internacional. Porque no pretenderemos competir con los efectos especiales de Batman. O tal vez sí, de puro agrandados, pero obligándonos a demorarnos decenas de años en conseguir la plata para llevarlo a cabo. Por guiones también nos quedamos cortos, y así podríamos seguir enumerando áreas, llegando a la conclusión de que los actores son lejos lo mejor que tenemos a disposición de nuestro cine.

Eso, somos agrandados, al más puro estilo "Chile Puede". ¿Supieron que Turismo Cocha está vendiendo ahora turismo espacial para el 2010 por la módica suma de cien millones de dólares? Hay un solo chileno que ya pagó la mitad del viaje… pero parece que se arrepintió. No se sabe quién es, pero podríamos apostar a que el arrepentimiento tendría que ver con que este personaje se volvería muy impopular.

La Buena Vida es una oportunidad para mirarnos despojándonos de toda esa pirotecnia, al fin. Es una película que nos devuelve a nuestra ciudad, la que no tiene autopistas, la que nos recuerda dónde y con quiénes vivimos.