El Mercurio no publica carta en polémica por cambio de nombre de Museo en Cañete

Museo CañeteEn una polémica por el cambio de nombre a un museo en Cañete, que de llamarse Juan Antonio Ríos hoy lleva el nombre mapuche “Ruka Moñen Tayu Folil”, el diario El Mercurio se niega a publicar una carta en la que se explican las razones de la decisión.

El domingo 4 de julio, El Mercurio publicó una noticia destacada en portada de su cuerpo nacional referida al cambio de nombre del “Museo Araucano Juan Antonio Ríos” de Cañete. En dicha información, que podría haber sido un asunto netamente local, se difundía las “críticas” de algunos militantes radicales de Cañete sobre esta decisión.
Sin embargo no se informaba a los lectores acerca del proceso que resultó finalmente el cambio de nombre referido, sus fundamentos y significación.

Ante esta situación el lunes 5 de de julio, Gonzalo Delamaza, director del Centro de Investigación sobre Sociedad y Políticas Públicas de la Universidad de Los Lagos, hizo llegar una carta al director de El Mercurio. En ella se hace notar la importancia del trabajo de cooperación de más de seis años entre un ente público como la DIBAM y las comunidades locales en la experiencia del Museo Mapuche de Cañete, que fuera destacada tanto con el Premio Innovación Ciudadana como con el Sello Bicentenario el año 2006.

No obstante, el periódico no publicó la carta y sólo dio espacio a la opinión de un descendiente de Juan Antonio Ríos, quien comprensiblemente tampoco comparte la decisión de cambiar el nombre del Museo a “Ruka Moñen Tayu Folil, Juan Cayupi Huechicura”.

LA CARTA

Señor Director:

El maravilloso Museo Mapuche de Cañete, cuyo edificio muestra la portada de El Mercurio en su cuerpo B del domingo pasado, es producto de un trabajo de más de seis años de cooperación entre la DIBAM y las comunidades locales.

Ese trabajo ya fue reconocido y destacado en el año 2006 con el Premio Innovación y Ciudadanía y también con el Sello Bicentenario, como contribución a la vida democrática y al respeto y promoción de los valores culturales. A través de ese esfuerzo, el Estado chileno y las comunidades mapuches han contribuido significativamente al rescate de nuestro patrimonio histórico y cultural.

Sin embargo, El Mercurio no dedica su artículo de portada a destacar la trayectoria e innovación de la iniciativa, ni a lo significativo de ella en el contexto de la provincia de Arauco, ni tampoco el liderazgo ejemplar de Juana Paillalef durante todos estos años. En cambio elige como portada dominical la disconformidad de algunos dirigentes locales del Partido Radical, por el cambio de nombre del Museo, producto de la consulta realizada con las comunidades mapuches. Esa consulta no es más que la culminación del trabajo mencionado y es además la obligación del Estado chileno, en virtud del Convenio 169 de la OIT firmado hace un par de años.

Doblemente justificada tratándose de un Museo dedicado al propio pueblo mapuche. Lo que no se justifica en absoluto es el tenor de la portada, que revela una inquietante falta de visión de país y de los desafíos del Estado democrático chileno.

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