Ramal Talca-Constitución: De viaje por un tren inmortal

14Locomotora incólume que transporta a los habitantes del Maule y cuanto pasajero encuentre en sus vías. Su historia data de 1888 y fue decretado Monumento Nacional en 2007. Su trayecto es una vitrina constante a los hermosos paisajes del centro sur, entre sus rieles descansa parte de Chile y en sus vagones el tiempo se detiene, porque su historia ya es inmortal.

Por Francisco Aravena R.

A 254 kilómetros hacia el sur de Santiago, en Talca, habita el tren más antiguo del que nuestro país se pueda jactar. Su historia data de 1888 y actualmente transporta a diario a un centenar de personas que, en un escenario lleno de naturaleza, viajan siempre con sonrisas, en medio de paisajes de ríos y bosques.

Un recorrido construido con la historia de Chile y de las pequeñas e inmortales tradiciones de los lugareños que viven en los poblados cercanos a las líneas del tren. Habitantes y fieles pasajeros del Buscarril, popularmente conocido como el Ramal Talca-Constitución. El último en su especie y que aún recorre incólume los caminos de Chile.

El Buscarril es una locomotora traída desde Alemania en la década del 60 y confeccionada con materiales de la segunda guerra mundial. El Ramal es el único medio de trasporte que tienen y han tenido por décadas los habitantes de los pueblos más apartados, entre Talca y Constitución.

Por ello, en el año 2007 el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet decidió decretar al trayecto del Ramal –y todo lo que ello conlleva– Monumento Nacional con carácter de Histórico, bajo el argumento de ser el último representante en funcionamiento de los ramales ferroviarios con servicio de pasajeros y con su implementación contribuir al desarrollo económico, social y cultural de la región. Así se subscribió el decreto que protege para siempre al tren, sus estaciones, puentes y túneles. Con ello, la operación de los cuatro buscarriles hoy activos en ese trayecto quedó en manos de la empresa Trenes Regionales, quienes además administran Terrasur, son quienes se han encargado de mantener con vida a los antiquísimos convoy. Tanto así que tras el terremoto del pasado 27 de febrero, donde el Maule fue una de las regiones más afectadas, las locomotoras casi no sufrieron daños, a pesar de que una de ellas fue arrastrada por más de 500 metros producto del tsunami.

Casi con vida propia, el tren no sólo es el único medio de transporte para gran parte de los 82 mil pasajeros que se suben a él año a año, sino que además se ha transformado en un habitante más. Sus devotos pasajeros le han dado al viejo Ramal una personalidad única, que sólo se entiende a través del apego y el cariño con que las generaciones de maulinos agradecen la presencia del ferrocarril.

Prueba de ello es que 30 mil firmas acompañaron al informe técnico para que se aprobara su condición de Monumento Nacional……

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3 Comentarios
  1. HERNAN DOMINGUEZ GONZALEZ dice

    Desde la lejana Arica, escribo estas líneas, con una tremenda emoción, ya que desde que tuve uso de razón, nuestro Padre, nos llevaba todos los veranos a Constitución, y el viaje lo esperaba con ansias para disfrutar los bellos parajes a orillas del Maule, como también a sus habitantes, quienes en cada Estación vendían sus productos, confeccionados con el cariño de las personas de esos lugares (Corinto,Curtiduría, González Bastías, etc.) hasta llegar hasta la ciudad del Cerro Mutrun. RECUERDOS MUY, MUY EMOTIVOS E IMPERECEDEROS. FELICITACIONES POR EL REPORTAJE

  2. Flaminio Arriagada Jiménez dice

    La nostalgia no la pude dejar de lado cuando he leido el artículo y en lo mas profundo he sentido un poco de envidia por los hermanos maulinos que todavía tienen la dicha de contar con un medio de transporte como el que describen. Nosotros mas al sur hemos perdido todo y el ramal al cual tuve la alegría de usar cuando niño ha desaparecido y solo queda su trazado que podemos ver que sigue delineado siguiendo los recobecos de la rivera del río que servía como punto de referencia.
    Me refiero al ramal Renaico,Tijeral, Angol, Los Sauces,
    hasta llegar a Purén y los trenes de trocha angosta que seguían cubriendo los pueblos hacia la costa de la provincia de Malleco.Idílico,nostálgico pero que desgraciadamente las ambiciones y ceguera política y ambición económicas de algunos grupos para favorecer otros medios de transporte terminaron por destruirlo definitavamente antes de que llegara alguna ley a protejerlo.
    Gracias por el artículo porque no pierdo las esperanzas de que nuevamente el tren llegará a ser el medio de transporte ideal y no contaminante como está ocurriendo en las grandes urbes europeas.
    Flaminio Bergen-Noruega

  3. Daniel García Garay dice

    La nostalgia Flaminio, pero también el futuro. Este Chile, lago y angosto, tenía una columna vertebral que lo recorría. Por los distintos parajes de nuestra multifacética geografía.

    Respeto del futuro, por ahora es a lo que debiéramos apuntar con las tecnologías actuales: Rehacer lo destruido y mejorarlo. Comunicar Chile de norte a sur, hasta donde sea posible, con un medio menos elitista de transporte.

    Respecto de la nostalgia, recuperar los tramos de “trocha angosta” La Calera al Norte y otros ramales maravillosos (perdón soy originario del sur), como Lanco-Panguipulli, Loncoche-Villarrica y, más antigo aún, Ancud-Castro.

    Algún día tal vez amigo. Algún día.
    daniel

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