
El Partido Comunista (PC) está en pleno debate político. Y es que la semana pasada, tras el Pleno del Comité Central, la colectividad lanzó un informe que, entre otras cosas, instaban a las movilizaciones en el futuro Gobierno del republicano, José Antonio Kast.
En concreto, se habría mencionado en un documento que “será relevante impulsar hitos de movilización amplia y unitaria, como un 8 de marzo masivo, el 1 de mayo y otras, que expresen no solo la defensa de derechos específicos de la sociedad, sino también una respuesta democrática y social frente a tendencias autoritarias y regresivas”.
Los dichos generaron distintas críticas tanto como de la oposición, como de algunos sectores del oficialismo.
Críticas oficialistas
El jefe de bancada de los senadores socialistas, Juan Luis Castro, criticó el planteamiento. “La declaración del Partido Comunista toma la movilización social como un método, una estrategia de lucha de la oposición. Hay que ser muy cuidadosos”, dijo.
“Tienen derecho a pedirlo, es cosa de ellos. Pero anticiparse a dos meses que asuma el nuevo Gobierno e instalar esto como una forma de acción política, creo que es improcedente (…) Por algo, quienes también somos de izquierda, pero no somos comunistas, no vamos a comulgar con ese tipo de estrategias que solo conducen a más polarización y no a resolver los problemas de Chile”, aseveró.
En la misma tónica se sumó el diputado PPD Raúl Soto, quien consideró el llamado una señal equivocada: “Estar convocando a movilizaciones masivas cuando el nuevo gobierno aún no comienza es de una imprudencia e irresponsabilidad mayúscula”.
Soto agregó que su partido se proyecta como una oposición “responsable y constructiva” y advirtió sobre las secuelas del estallido social: “Chile todavía tiene traumas que no se han cerrado, y de lado y lado no se han hecho las reflexiones necesarias. No es bueno reabrir esas heridas. Hay que dejar que el gobierno comience, apoyar lo que haga bien y criticar lo que haga mal, pero desde la institucionalidad democrática”.
“Está declarando la guerra”
Las críticas también llegaron desde diversos sectores de oposición. El diputado Francisco Undurraga (Evópoli) acusó una “ausencia de reconocimiento” del PC “al valor de la democracia”.
Así, aseguró que la colectividad y su presidente, Lautaro Carmona, son defensores de “derechos que la gente no quiere” y señaló que es “de una arrogancia, petulancia y falta de compromiso con la democracia”.
“El Partido Comunista le está declarando la guerra a la inmensa mayoría del país, al más del 58% que votó por José Antonio Kast”, afirmó.
Por su parte, el diputado ultraderechista y excandidato presidencial, Johannes Kaiser, afirmó que el PC quiere “volver a las andanzas violentistas” par desestabilizar al futuro gobierno de Kast.
“Al Partido Comunista no le interesa el gobierno democrático. El Partido Comunista en ninguna parte del mundo gobierna con mayorías, siempre gobierna con una dictadura de unos pocos. Ese es el tipo de gobierno que apoyan a nivel internacional”, planteó.
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