Red de trata sexual traficaba mujeres chilenas hacia Corea del Sur: hay 20 víctimas y una muerta

Desde la PDI advirtieron que este caso marca un cambio relevante: Chile pasó de ser país de tránsito o destino a constituirse también como país de origen de víctimas de trata internacional.

Una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) y el Ministerio Público permitió desarticular parte de una red de trata de personas que trasladó a al menos 20 mujeres chilenas a Corea del Sur y otros países del sudeste asiático con fines de explotación sexual, según reveló El Mostrador.

Las primeras alertas surgieron a mediados de 2024, cuando detectives de la Brigada Antinarcóticos del Aeropuerto de Santiago detectaron un patrón reiterado en grupos de jóvenes —de entre 19 y 28 años— que viajaban juntas a Corea del Sur vía París, portando pasaportes nuevos, con relatos similares y pasajes de alto costo, pese a provenir de contextos socioeconómicos vulnerables.

Las diligencias permitieron descartar inicialmente el tráfico de drogas y establecer que los viajes eran financiados por un ciudadano surcoreano, quien había visitado Chile antes del inicio de los desplazamientos. Una de las pasajeras finalmente confesó que el destino del viaje era ejercer comercio sexual, lo que derivó en la intervención de la Brigada de Trata de Personas (Britrap) y de la Fiscalía Regional Centro Norte.

Tras más de un año y medio de investigación, tres mujeres chilenas fueron formalizadas y quedaron en prisión preventiva, imputadas por asociación criminal y trata de personas con fines de explotación sexual. De acuerdo con la Fiscalía, estas actuaban como captadoras, ofreciendo los viajes dentro de sus círculos cercanos y cobrando comisiones a las víctimas.

La investigación determinó que las jóvenes eran trasladadas entre Corea del Sur, Camboya y Tailandia para renovar visas de turismo, siendo explotadas principalmente en la isla de Jeju y en la ciudad industrial de Ulsan. Las víctimas eran promocionadas mediante redes sociales y sometidas a tratos degradantes y violencia, en un esquema destinado a saldar deudas impuestas por la organización.

El caso incluye la muerte de una joven chilena de 23 años en Camboya, ocurrida en noviembre pasado. Su cuerpo permanece en Asia mientras se gestionan los trámites de repatriación.

Desde la PDI advirtieron que este caso marca un cambio relevante: Chile pasó de ser país de tránsito o destino a constituirse también como país de origen de víctimas de trata internacional. La Fiscalía no descarta que el número de afectadas aumente, aunque reconoce que las amenazas y el temor a represalias han dificultado la colaboración de algunas víctimas.

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El Periodista