Así es la celda donde permanece Ángela Vivanco en la nueva “cárcel VIP” para mujeres

La exministra de la Corte Suprema pasó su primera noche privada de libertad en un módulo especial del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, habilitado para imputadas de alta connotación pública y delitos económicos.

La exministra de la Corte Suprema Ángela Vivanco pasó ayer su primera noche en prisión en un recinto inédito en el sistema penitenciario chileno: el nuevo módulo especial para mujeres imputadas por delitos económicos y de corrupción, conocido informalmente como la “cárcel VIP femenina”, ubicado al interior del Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín.

Se trata de un espacio segregado del resto de la población penal, creado hace cerca de 90 días por Gendarmería, con el objetivo de equiparar las condiciones que históricamente han tenido los hombres imputados por delitos de alta connotación pública, quienes suelen cumplir prisión preventiva en el anexo Capitán Yáber.

Un módulo especial, separado y con mayor privacidad

El módulo fue habilitado a partir de dependencias ya existentes, adaptadas para cumplir funciones de reclusión bajo un estándar distinto al de los pabellones comunes. Cuenta con piezas individuales, baños privados, mayor superficie por interna, circulación restringida y control permanente de Gendarmería.

Las instalaciones están físicamente separadas del resto del penal, lo que permite evitar el contacto directo con otras internas, reduciendo riesgos de seguridad y exposición pública. Además, el régimen contempla un sistema de supervisión reforzado, con acceso limitado y administración diferenciada.

A diferencia del régimen común del recinto —caracterizado por espacios compartidos, rutinas colectivas y alta densidad de población penal— este módulo opera bajo una lógica de aislamiento funcional, con control individualizado y mayores condiciones de resguardo.

Según la defensa de Vivanco, encabezada por el abogado Jorge Valladares, este sector permite “condiciones segregadas del resto de la población, con acceso a ropa, abrigo, medicamentos y un mínimo de confort, considerando el estado emocional y de salud de la imputada”.

El origen de la “cárcel VIP femenina”

La creación de este módulo respondió a una polémica instalada tras el estallido del denominado ‘caso audios’, cuando abogados, imputadas y sectores políticos cuestionaron la desigualdad de trato entre hombres y mujeres en el sistema penitenciario.

Mientras los hombres imputados por delitos económicos y corrupción podían acceder a Capitán Yáber, las mujeres eran derivadas obligatoriamente a cárceles comunes, sin alternativa equivalente. Esta diferencia fue considerada por distintos actores como una discriminación estructural, lo que derivó en la habilitación de este espacio exclusivo dentro del penal de San Joaquín.

La primera noche en prisión

Vivanco recibió la notificación de su ingreso al módulo vestida con la misma ropa con la que fue detenida en su domicilio de Las Condes: una polera a rayas y una chaqueta. Sin joyas, sin maquillaje y con las manos esposadas, fue vista sirviéndose agua con dificultad durante los primeros momentos de reclusión.

Según su defensa, se le autorizaron dos fármacos contra la ansiedad, recetados el pasado 16 de enero, los que podrá seguir consumiendo bajo supervisión médica.

Los cargos y la investigación

La Fiscalía de Los Lagos formalizó la investigación en su contra por presuntos delitos de cohecho y lavado de activos, en el marco del denominado caso Muñeca Bielorrusa, una trama que involucra supuestas gestiones judiciales en favor de intereses privados extranjeros.

La exministra, destituida del máximo tribunal en octubre de 2024, enfrenta acusaciones por haber intervenido en decisiones judiciales y facilitado contactos estratégicos para favorecer operaciones económicas irregulares, en un caso que ha sacudido al Poder Judicial y reabierto el debate sobre corrupción, élites y privilegios.

La formalización continuará durante los próximos días, y el viernes 30 de enero se resolverán sus medidas cautelares, instancia en la que la Fiscalía ya solicitó prisión preventiva.

Mientras tanto, Ángela Vivanco se convirtió en la primera interna del nuevo módulo penitenciario femenino, inaugurando un espacio que busca corregir una histórica brecha de género en el sistema carcelario, pero que al mismo tiempo vuelve a instalar el debate sobre trato diferenciado, poder y justicia en Chile.

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El Periodista