Canciller de Países Bajos califica de “chantaje” la amenaza arancelaria de Trump por Groenlandia

El Gobierno neerlandés rechaza ceder ante la presión de Washington y defiende el despliegue militar europeo en el Ártico, mientras llama a una salida diplomática al conflicto.

El ministro de Asuntos Exteriores de Países Bajos, David van Weel, calificó de “chantaje” la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles adicionales a los países que se oponen a sus reclamaciones sobre Groenlandia.

“Lo que está haciendo ahora mismo es chantaje”, afirmó el canciller neerlandés en una entrevista concedida al canal de televisión NPO 1. En ese sentido, sostuvo que la imposición de nuevos gravámenes es “una propuesta ridícula que debe retirarse rápidamente de la mesa”.

Van Weel descartó además dar marcha atrás al envío de dos estrategas militares neerlandeses a Groenlandia, en el marco de ejercicios conjuntos con otros países europeos. “No vamos a hacerlo”, subrayó.

En la misma línea, el ministro de Defensa de Países Bajos, Ruben Brekelmans, llamó a buscar una solución diplomática al conflicto en torno a Groenlandia y a evitar una escalada con Washington. “Quedan dos semanas hasta que las tarifas entren en vigor, lo que significa que tenemos tiempo para alcanzar una solución diplomática. Y considero que debemos hacerlo porque, al fin y al cabo, si empezamos una escalada del conflicto con los estadounidenses, no es en interés de nadie”, declaró también a NPO 1.

Brekelmans sostuvo que los países europeos deben actuar de manera coordinada para prevenir este escenario, recordando que es una táctica habitual de Trump amenazar con aranceles —o imponerlos— como herramienta de presión política y económica.

Al mismo tiempo, el ministro defendió las maniobras militares europeas en Groenlandia, señalando que son necesarias para “fortalecer la seguridad en Groenlandia y el Ártico”. “Recientemente declaramos que abordaríamos el tema de la seguridad en Groenlandia y el Ártico con más países y a mayor escala, porque compartimos las preocupaciones de seguridad. Por lo tanto, esto no es una amenaza para Estados Unidos ni envía ninguna señal negativa hacia ellos”, explicó.

Brekelmans añadió que modificar los planes de entrenamiento militar supondría dar la razón al presidente estadounidense, “lo cual no es así”.

El presidente Donald Trump anunció este sábado la imposición de un arancel del 10% a Alemania, Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Países Bajos, Reino Unido y Suecia a partir del 1 de febrero, porcentaje que posteriormente aumentaría al 25% y se mantendría vigente hasta que se alcance un acuerdo para la compra de Groenlandia.

Estos ocho países han anunciado recientemente el envío de militares a la isla para participar en un ejercicio multinacional denominado Operación Resistencia Ártica (Arctic Endurance), liderado por Dinamarca, en medio de las reiteradas reclamaciones estadounidenses sobre el territorio.

El pasado 9 de enero, Trump reiteró su intención de poner a Groenlandia bajo control de Estados Unidos “por las buenas o por las malas”. Días después, argumentó que Washington necesita la isla por razones de seguridad nacional, alegando que podría terminar bajo la influencia de Rusia o China.

El 14 de enero, las Fuerzas Armadas de Dinamarca anunciaron que incrementarán su presencia militar en Groenlandia en estrecha cooperación con los aliados de la OTAN y que intensificarán los entrenamientos en la isla.

En paralelo, los líderes de los partidos políticos groenlandeses manifestaron en una declaración conjunta que no desean ser estadounidenses ni daneses, sino groenlandeses, y que el futuro del territorio debe ser decidido por su propio pueblo.

Groenlandia fue una colonia de Dinamarca —aliado de la OTAN— hasta 1953. Aunque desde 2009 cuenta con un amplio grado de autonomía para autogobernarse y tomar decisiones independientes en política interna, sigue formando parte del Reino de Dinamarca.

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El Periodista