
La nueva presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, abordó la crisis en el Poder Judicial, luego de la destitución de varios ministros por casos de corrupción.
En conversación con CNN, la magistrada aseguró ahondó en la destitución por acusación constitucional de los ministros de la Suprema; Sergio Muñoz, Diego Simpertigue y Ángela Vivanco, estos dos últimos en el marco de la trama Bielorrusa. A ellos se suma el caso de Antonio Ulloa, quien ejercía como juez de la Corte de Apelaciones de Santiago.
Consultada sobre si este era, a su juicio, la peor crisis del Poder Judicial desde el retorno a la democracia, Chevesich asintió y aseguró: “Al tener en consideración que son cinco ministros de tribunales superiores de justicia (…) es un hecho inédito, nunca antes visto. A nadie se pudo imaginar que pudiera estar pasando aquello”.
En relación al caso de Ulloa, manifestó: “Lo más repudiable de esta situación es que un ministro de la Corte de Apelaciones estaba actuando para que se nombrara a uno u otro, descalificando a unos u otros, y como lo dije en el pleno, parecía una agencia de votos. Eso sí que es muy grave”.
Por otro lado, en el caso de Simpertigue, afirmó que “era su obligación” haber explicitado sus conflictos de interés que lo llevarían a una inhabilitación en algún caso, en alusión a su relación con los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos. “Era su obligación estampar cuando asumió aquí quiénes son sus amigos. Con cuáles abogados tiene una relación de amistad que le resta imparcialidad. Eso no lo hizo”, aseguró.
Por último, afirmó que sería “dramático” ver condenados a altos cargos del Poder Judicial. “Pero eso lo maneja el Ministerio Público, es el fiscal que lleva la causa quien debe solicitar las medidas privativas de libertad que estime pertinentes”, dijo.
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