Deuda pública de Chile llega a 43,3% del PIB y se mantiene moderada frente a economías avanzadas

Según datos de la Dirección de Presupuestos, Chile alcanzó una ratio de deuda pública del 43,3% del PIB en diciembre, mientras países como Japón, Francia y Estados Unidos superan ampliamente esa cifra, según datos del Fondo Monetario Internacional.

La deuda pública de Chile alcanzó a diciembre de 2025 un 43,3% del Producto Interno Bruto (PIB), según el último reporte de la Dirección de Presupuestos, marcando uno de los niveles históricos más altos de las últimas décadas.

Esta cifra se ubica por debajo del promedio de deuda pública observado en economías desarrolladas y emergentes importantes, y muy por debajo de países con elevados niveles de endeudamiento. Datos del Fondo Monetario Internacional muestran que, en 2025, Japón tiene una deuda pública superior al 230% del PIB, Francia supera el 113% y Estados Unidos ronda el 121%, mientras Alemania se acerca al 64%.

¿Qué representa la deuda pública?
La deuda pública es el conjunto de obligaciones financieras que el Estado contrae para financiar su gasto corriente e inversiones, y se mide normalmente en relación con el PIB para evaluar su tamaño relativo a la capacidad económica del país.

Un nivel de deuda del 43,3% del PIB implica que, en teoría, casi la mitad de la producción total de bienes y servicios del país en un año equivaldría al monto de los compromisos que el Estado ha asumido. En Chile, este aumento se ha explicado por mayores emisiones de deuda para financiar gastos públicos y por variaciones en la tasa de cambio e inflación.

Aspectos positivos y riesgos de la deuda pública

Entre los beneficios de una deuda pública moderada se cuenta la posibilidad de financiar inversiones en infraestructura, salud y educación sin recortar abruptamente el gasto social. Además, cuando los intereses pagados son bajos en comparación con el crecimiento económico, endeudarse puede ser sostenible y útil para estimular la actividad económica.

Sin embargo, un aumento de la deuda también tiene desventajas. A mayor deuda, se incrementa la proporción de recursos del presupuesto destinados al pago de intereses, lo que puede reducir la capacidad de gasto en áreas prioritarias. Si las tasas de interés suben, el costo de refinanciar esa deuda puede presionar las cuentas fiscales. Además, un endeudamiento excesivo puede afectar la calificación crediticia del país y aumentar la percepción de riesgo ante inversionistas.

En comparación con países con altos niveles de deuda, Chile sigue teniendo una posición relativamente sólida desde una perspectiva fiscal internacional, aunque el crecimiento continuo de esta obligación exige atención en la gestión del déficit, el crecimiento económico y la sostenibilidad a largo plazo.

En el contexto global, el promedio de deuda pública como porcentaje del PIB ha crecido en las últimas décadas, especialmente tras la pandemia de COVID-19, cuando muchos gobiernos aumentaron su endeudamiento para sostener sus economías. Según estimaciones internacionales, la deuda agregada de los gobiernos sigue elevada y persiste como un desafío para la estabilidad fiscal mundial.

En estos datos, los analistas recomiendan fortalecer la disciplina fiscal, promover el crecimiento económico y priorizar inversiones que generen retornos a largo plazo, para mantener la deuda en niveles manejables y asegurar la capacidad del país para responder a futuros desafíos.

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El Periodista