Fallo póstumo: Servicio de Salud de Ñuble deberá indemnizar a familia de TENS que inspiró Ley Karin

El tribunal incurrió en un incumplimiento grave del deber de seguridad que pesaba sobre el organismo como empleador, ya que no adoptó ninguna medida de protección hacia la funcionaria, tras el hostigamiento “sistemático y persistente”.

El 2° Juzgado Civil de Chillán emitió un fallo póstumo y acogió la demanda de indemnización de perjuicios interpuesta por la hermana de Karin Salgado, TENS del Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán, quien se quitó la vida en 2019 tras ser víctima de acoso laboral.

El caso inspiró a la creación de la Ley Karin y, a más de seis años de su pérdida, el tribunal incurrió en un incumplimiento grave del deber de seguridad que pesaba sobre el organismo como empleador, ya que no adoptó ninguna medida de protección hacia la funcionaria, tras el hostigamiento “sistemático y persistente” al que fue sometida por parte de su jefatura.

Según lo anterior, decretó el pago de $60 millones de pesos hacia Claudia Salgado, la hermana de la funcionaria, por daño moral, estableciendo la responsabilidad directa del recinto en la muerte.

En su sentencia, el juzgado estableció que dicho acoso tuvo una causa directa en la decisión de Karin Salgado de quitarse la vida.

El caso

Todo comenzó en octubre del 2017, cuando Karin Salgado declaró como testigo en el marco de un sumario administrativo por la sustracción de recursos en la unidad de Pediatría del recinto hospitalario.

De acuerdo con su testimonio, era recurrente que una de las enfermeras jefas autorizara préstamos de elementos curativos. Esa declaración le costó una persecución laboral severa, acreditada con prueba testimonial, documental y pericial.

La sentencia ratificó la existencia de distintas prácticas, entre ella la denominada “ley del hielo”, que consistió en la prohibición expresa a sus compañeros de hablarle o relacionarse con ella, además de cambios de funciones y la obligación de volver a espacios laborales donde el ambiente era hostil.

Incluso, se consignó que fue elegida como “mejor compañera” por sus pares, pero que ese reconocimiento nunca le fue entregado como parte de las represalias.

Todo lo anterior afectó gravemente su salud mental, lo que derivó en reiteradas licencias médicas. Posteriormente, sufrió un intento de suicidio fallido, hasta que finalmente se quitó la vida en noviembre de 2019.

Aquí se acreditó la existencia de conductas sistemáticas y persistentes de hostigamiento”, señala la resolución que estableció que hubo una “nula reacción de la autoridad mandatada a velar por la seguridad”, lo que el tribunal calificó como falta de servicio por omisión, contraria a protocolos y obligaciones internacionales.

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El Periodista