Francia acusa a Irán de desatar la represión más violenta de su historia moderna

El canciller Jean-Noël Barrot afirma que el corte de Internet busca ocultar la magnitud de la violencia contra las protestas y exige que cese de inmediato

El Gobierno de Francia acusó este miércoles a las autoridades de Irán de haber desencadenado la oleada de represión “más violenta de su historia moderna”, en el contexto de las manifestaciones de las últimas semanas contra la crisis económica y el deterioro de la calidad de vida. Teherán, por su parte, ha atribuido los disturbios a “terroristas” que habrían atacado a civiles y a miembros de las fuerzas de seguridad.

El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, sostuvo que “por lo que parece, se trata de la represión más violenta en la historia moderna de Irán” y exigió que “cese inmediatamente”. Asimismo, subrayó que “se sabe poco” de lo que ocurre sobre el terreno debido al corte de Internet impuesto por las autoridades iraníes, una medida que —según dijo— busca “ocultar la extensión del horror”.

“En las pocas imágenes que hemos podido obtener vemos a manifestantes abatidos a tiros, cadáveres en bolsas y hospitales saturados. Vemos a familias enlutadas y escuchamos llamamientos de ayuda a los que no podemos permanecer insensibles”, afirmó Barrot en una entrevista radial, en la que reiteró su condena a una “violencia inusitada contra manifestantes pacíficos”.

El jefe de la diplomacia francesa evitó pronunciarse sobre un eventual cambio de régimen y recalcó que “es el pueblo iraní el que debe decidir por sí mismo y sobre su futuro”. “Los propios iraníes son dueños de su futuro, y eso es lo que las autoridades del país deben entender”, concluyó.

Este mismo miércoles, Barrot mantuvo una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, en la que —según informó Teherán— se abordaron las relaciones bilaterales y la situación regional e internacional, incluidas las protestas.

De acuerdo con el Ministerio de Exteriores iraní, Araqchi insistió en el papel de “agentes terroristas entrenados en el extranjero” en la propagación de la violencia durante lo que describió como “manifestaciones pacíficas”, hechos que —afirmó— provocaron muertes, destrucción de bienes e infraestructuras públicas. En ese marco, pidió condenar las “acciones intervencionistas extranjeras” en los asuntos internos del país.

Organizaciones de derechos humanos han denunciado un elevado número de víctimas y detenciones en el marco de la represión. Las cifras varían según las fuentes, con balances que oscilan entre centenares y más de dos mil fallecidos, además de decenas de miles de detenidos.

Las autoridades iraníes han acusado a Estados Unidos e Israel de azuzar las protestas. Araqchi sostuvo además que la violencia habría buscado dar una “excusa” al presidente estadounidense, Donald Trump, para una eventual intervención militar. Pese a ello, aseguró que la situación está “bajo control”, reiteró que Teherán “no quiere la guerra, pero está totalmente preparado para una”, y abogó por “negociaciones justas” con Washington tras las amenazas de un posible ataque.

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El Periodista