
Irán acusa a Israel de presionar para cancelar asistencia de Araqchi en Foro de Davos
El canciller iraní habla de “mentiras” y “doble rasero moral”, mientras el presidente de Israel responde que Teherán no está en condiciones de dar lecciones de ética internacional.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, denunció este martes que su comparecencia en el Foro Económico Mundial de Davos fue cancelada a raíz de “mentiras” y “presiones políticas de Israel”, en medio de las críticas internacionales por la represión de protestas registradas en las últimas semanas en el país persa debido a la crisis económica y el deterioro de la calidad de vida.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Araqchi afirmó que la organización del foro decidió suspender su participación “debido a mentiras y presiones políticas de Israel y de sus representantes y defensores en Estados Unidos”. En ese contexto, defendió la actuación de las autoridades iraníes frente a las movilizaciones, asegurando que el Estado tuvo que proteger a la población de “terroristas armados y asesinatos al estilo del Estado Islámico”, que, según dijo, contarían con respaldo del Mossad.
El jefe de la diplomacia iraní cuestionó además lo que calificó como un trato desigual por parte del Foro Económico Mundial, señalando que la ofensiva israelí en Gaza no ha derivado en la cancelación de invitaciones a autoridades israelíes. En ese sentido, recordó la participación del presidente de Israel, Isaac Herzog, en Davos en enero de 2024, pese a las acusaciones presentadas en su contra en tribunales suizos por presunto genocidio en la Franja.
“Si el Foro Económico Mundial quiere fingir una postura ‘moral’, es su prerrogativa, pero debería ser coherente”, sostuvo Araqchi, quien acusó a la institución de incurrir en un “flagrante doble rasero” que evidenciaría una “bancarrota moral e intelectual”. El mensaje fue acompañado por un video difundido por el Gobierno iraní sobre los disturbios y la supuesta presencia de personas armadas en las protestas.
La respuesta israelí no tardó en llegar. El presidente Isaac Herzog rechazó con dureza las acusaciones de Teherán y afirmó que el “régimen iraní, que masacra a diario a su propio pueblo”, no está en posición de dar lecciones de moralidad a otros países. En un mensaje difundido por la Presidencia de Israel, sostuvo que la condena internacional contra Irán no obedece a presiones políticas, sino a lo que describió como “una verdad simple e innegable”.
Herzog acusó además a Irán de ser el principal apoyo de organizaciones como Hamás y Hezbolá, a las que responsabilizó de cometer crímenes contra la humanidad en Medio Oriente. “Mientras Israel representa a una democracia que defiende a sus ciudadanos y al mundo libre del terrorismo, el ministro de Exteriores iraní representa a un régimen brutal y tiránico que intenta ocultar sus crímenes con retórica vacía”, concluyó.
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