
Líder separatista del sur de Yemen anuncia transición de dos años
El presidente del Consejo de Transición del Sur, Aidarus al Zubaidi, advierte que podría declarar de forma unilateral el “Estado del Sur de Arabia” si continúan los ataques contra sus fuerzas en el este del país.
El líder del movimiento separatista del sur de Yemen, Aidarus al Zubaidi, anunció el inicio de un proceso formal de independencia que contempla una fase de transición de dos años y la posterior convocatoria a un referéndum de autodeterminación, previsto para el 2 de enero de 2028.
Al Zubaidi, presidente del Consejo de Transición del Sur (CTS), realizó el anuncio en una comparecencia pública ante la población del sur de Yemen, en medio de una escalada de tensión con el Gobierno yemení reconocido internacionalmente. Según denunció, un ataque perpetrado por fuerzas afines al Ejecutivo —con apoyo de Arabia Saudí— contra posiciones separatistas en el este del país constituye un “acto de guerra”.
El CTS declaró una movilización general y lanzó un contraataque desde sus posiciones avanzadas en las gobernaciones orientales de Al Mahra y, especialmente, Hadramut, zonas donde los separatistas habían consolidado avances a finales del año pasado.
“Hoy lanzamos una declaración constitucional para restaurar el Estado del Sur de Arabia”, afirmó Al Zubaidi, precisando que se abre “una fase de transición de dos años destinada a evitar conflictos y garantizar un camino político seguro”. El dirigente detalló que la iniciativa incluye la celebración de un referéndum “bajo supervisión internacional” para regular el ejercicio del derecho a la autodeterminación de los pueblos del sur.
No obstante, el líder separatista advirtió que, si persisten las hostilidades, no descarta proclamar la independencia de manera unilateral. “La declaración constitucional entrará en vigor de inmediato si nuestro llamamiento no es respondido o si somos objeto de nuevas agresiones. Todas las opciones están sobre la mesa”, sostuvo.
El conflicto territorial en el sur de Yemen ha quedado en segundo plano durante años frente a la guerra civil entre el Gobierno y el movimiento hutí, que controla la capital, Saná, desde hace una década. Durante el apogeo del conflicto, el CTS apoyó de forma pragmática al Ejecutivo central a cambio de mantener vivas sus aspiraciones secesionistas, recordando que Yemen fue un país dividido entre norte y sur hasta su reunificación en 1990.
Esa alianza, siempre frágil, se ha quebrado en diversas ocasiones, pero pocas veces con la intensidad registrada desde principios de diciembre, cuando fuerzas separatistas lanzaron una ofensiva en el este para reclamar territorios históricos, provocando la muerte de 32 militares yemeníes en Hadramut. Ese episodio marcó el punto de inflexión de la crisis actual y selló la ruptura definitiva entre el CTS y las autoridades de Adén, en un escenario que reabre la posibilidad de una nueva fragmentación del país.
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