
Desaparición de Julia Chuñil: Las pruebas que apuntan a Javier Troncoso Chuñil
Quedó en prisión preventiva tras ser formalizado por la Fiscalía de Los Ríos, que lo acusa de haber asesinado a su madre en noviembre de 2024. La investigación lo sitúa en el centro de un caso que conmocionó a la Región de Los Ríos y que hoy enfrenta a toda la familia a un proceso penal de alta complejidad.
Javier Troncoso Chuñil es uno de los hijos de Julia Chuñil Catricura, dirigenta mapuche asesinada el 8 de noviembre de 2024 en el sector rural de Huichaco, comuna de Máfil. Esta semana, el Juzgado de Garantía decretó prisión preventiva en su contra, imputándolo como autor material del delito de parricidio, al considerar que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad.
De acuerdo con la reconstrucción del Ministerio Público, Javier Troncoso residía en el mismo domicilio que su madre, junto a otros miembros del grupo familiar. La Fiscalía sostiene que la noche del crimen llegó al inmueble en estado de ebriedad y protagonizó un episodio de violencia que culminó con la muerte de la mujer de 73 años. Según la acusación, fue él quien ejecutó el ataque fatal, mientras otros imputados —sus hermanos y un exyerno de la víctima— no intervinieron para impedirlo.
La causa describe un entorno familiar marcado por conflictos previos y episodios de violencia, especialmente hacia personas en situación de vulnerabilidad. En la formalización se expuso que Julia Chuñil padecía problemas de salud y que existían antecedentes de maltrato habitual, elementos que la Fiscalía considera clave para configurar la gravedad de los hechos imputados.
Tras la muerte de su madre, la investigación sitúa a Javier Troncoso participando en acciones destinadas a ocultar el cuerpo y desviar la investigación, además de conductas posteriores que apuntan a la disposición de bienes de la víctima, aspectos que hoy forman parte central de la indagatoria penal.
Mientras Javier Troncoso permanece privado de libertad en el Complejo Penitenciario de Valdivia, sus hermanos Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil quedaron con arresto domiciliario total y arraigo nacional, medidas que la Fiscalía busca revertir mediante un recurso de apelación. El plazo de investigación fue fijado en tres meses.
El caso de Julia Chuñil no solo ha generado impacto judicial, sino también un amplio debate público, luego de que inicialmente se vinculara su desaparición con su rol como dirigenta mapuche y defensora territorial, tesis que la Fiscalía ha descartado a la luz de los antecedentes reunidos. En ese escenario, Javier Troncoso Chuñil aparece hoy como la figura central de una causa que sigue revelando el rostro más crudo de la violencia intrafamiliar en contextos de aislamiento y vulnerabilidad.
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