
El Gobierno entregó los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) 2024 que reveló una disminución en la cifra de pobreza por ingresos a un 17,3%.
Los resultado se explican, en buena medida, por la implementación de una nueva metodología de medición, diseñada para reflejar de manera más precisa el costo de vida y las condiciones reales de los hogares.
La cifra representa 3.478.364 personas, una disminución de 3,2 puntos porcentuales. En caso de usar la metodología anterior, también se observa una tendencia a la baja, tras alcanzar un 22,5% en 2017, un 28,3% en 2020 y un 20,5% en 2022.
En caso de la pobreza extrema, la nueva metodología sitúa esta tasa en el 6,9%. Aplicada retroactivamente, la estimación también muestra una trayectoria descendente: en 2022 hubiera sido 8,5%; en 2020 14,3% y 9,2% en 2017.
Pobreza multidimensional
La pobreza multidimensional también evidenció una disminución, alcanzando al 17,7% de la población en 2024, frente al 20% registrado en 2022. Con la metodología anterior se situó en 14,6%
En este ámbito se mantuvieron las cinco dimensiones tradicionales, pero se ampliaron los indicadores de 15 a 20, con igual ponderación, y se fijó el umbral de carencias en un 25%.
Además, se incorporaron dos indicadores vinculados con carencias en materia de cuidados, uno en la dimensión de Salud, relativo a la recepción de apoyo en el cuidado de personas con dependencia funcional, y otro en la dimensión de Trabajo, para identificar a quienes no están trabajando, ni buscando trabajo ni estudiando por estar cuidando de otra persona.
Pobreza severa
La nueva medición define en pobreza severa a aquellos hogares que enfrentan simultáneamente la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional. Los resultados también muestran una disminución, pasando del 7,8% en 2022 al 6,1% en 2024.
En materia de desigualdad de ingresos, el índice que considera los ingresos monetarios —ingresos autónomos más transferencias monetarias del Estado— alcanzó un valor de 4,46, reflejando una reducción en la desigualdad en comparación con 2017.
Nueva metodología
Para la metodología se tomó la mayoría de las recomendaciones de la Comisión Asesora para la Actualización de Medición de la Pobreza. Uno de ellos es que se eliminó el uso del alquiler imputado dentro del cálculo de los ingresos y se aplicaron líneas diferenciadas para hogares con arrendatarios y no arrendatarios. Además, se incorporó una canasta de alimentos saludable, que reduce en un 50% la presencia de productos ultraprocesados.
El cambio metodológico permite una lectura “más exigente”, pero también más realista del fenómeno. Con esta nueva metodología, la medición arrojó que cerca de 600 mil personas salieron de la pobreza desde 2022 en Chile.
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