
UE acuerda nuevas sanciones contra Irán y bloquea acceso a componentes clave para drones y misiles
Los 27 suman 21 altos cargos y entidades iraníes a la lista negra por violaciones a los derechos humanos y avanzan en medidas para frenar el suministro de tecnología militar. La posible designación de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista se debatirá esta tarde.
Los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea aprobaron este jueves un nuevo paquete de sanciones contra Irán, en respuesta a la represión ejercida por el régimen de Teherán contra las protestas internas y al papel del país en el suministro de armamento a Rusia. El acuerdo, alcanzado en el marco del Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) en Bruselas, incluye restricciones adicionales destinadas a dificultar el acceso iraní a componentes clave para la fabricación de drones y misiles.
En concreto, los 27 Estados miembros acordaron añadir a 21 personas y entidades vinculadas al Gobierno iraní al régimen europeo de sanciones por violaciones a los derechos humanos. Entre los afectados figuran altos cargos del Ejecutivo, miembros de la Fiscalía, de la Policía y de la Guardia Revolucionaria Islámica, además de organismos responsables de la censura en internet.
Las sanciones implican la prohibición de ingreso al territorio de la Unión Europea y el congelamiento de activos financieros en jurisdicción comunitaria. Según fuentes diplomáticas, estas medidas buscan aumentar la presión sobre Teherán tras la muerte de miles de manifestantes en las últimas semanas, en el marco de una represión calificada como sistemática y brutal por organismos internacionales.
Paralelamente, el bloque aprobó una propuesta de la Comisión Europea para limitar aún más el acceso de Irán a componentes sensibles utilizados en la producción de drones y misiles. El objetivo es reducir la capacidad del régimen para alimentar el esfuerzo bélico ruso en Ucrania, particularmente mediante el suministro de drones de ataque que han sido utilizados en bombardeos contra infraestructura civil y energética.
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, señaló que estas decisiones envían un mensaje claro a Teherán: la represión interna y la colaboración militar con Moscú tendrán consecuencias políticas y económicas directas.
En tanto, la eventual designación de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista no fue abordada en la sesión matinal, pero se discutirá durante la tarde, tras un almuerzo de trabajo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk. La medida requiere unanimidad entre los 27 Estados miembros.
Tras el reciente giro de países clave como Francia y España, la Unión Europea se acerca a un consenso para avanzar en esta definición, que supondría un endurecimiento sin precedentes de la política comunitaria hacia Irán y podría tener un fuerte impacto diplomático, económico y financiero para el régimen de Teherán.
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