
UNRWA despide a más de 570 trabajadores que huyeron de Gaza por ofensiva israelí
La agencia de la ONU atribuye la medida a su grave crisis financiera y exige a Israel reabrir los pasos para permitir el libre tránsito de personas. Hamás califica la decisión de “injusta” y pide revertirla.
La UNRWA confirmó el despido de cerca de 575 empleados que tuvieron que abandonar la Franja de Gaza tras el inicio de la ofensiva militar de Israel, una medida que la agencia atribuye a la imposibilidad de que estos trabajadores retomen sus funciones y a la profunda crisis financiera que atraviesa el organismo.
Fuentes de la UNRWA precisaron que la decisión afecta a 571 trabajadores que salieron de Gaza después del 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques encabezados por Hamás, y que desde entonces permanecen en Egipto sin poder desempeñar sus labores. Hasta ahora, estos empleados se encontraban con una “excedencia especial sin salario”.
La agencia explicó que el cierre de los pasos fronterizos, que impide el regreso a Gaza, junto con la imposibilidad de teletrabajar y la falta de recursos financieros, obligó a rescindir los contratos. Pese a ello, subrayó que mantiene el pago de salarios de sus cerca de 12.000 trabajadores activos en Gaza y la continuidad de servicios esenciales como salud, educación, apoyo psicológico, agua, saneamiento y refugio.
En ese contexto, la UNRWA reiteró su llamado a las autoridades israelíes para que permitan el libre tránsito de personas hacia dentro y fuera de Gaza, faciliten la entrada de ayuda humanitaria y garanticen que las ONG internacionales y las agencias de Naciones Unidas puedan seguir operando en el enclave.
La decisión fue duramente criticada por Hamás, que la calificó de “injusta” y como una vulneración de los derechos básicos de trabajadores a quienes, según el grupo, se les impide regresar a Gaza por la “guerra genocida” y el cierre del paso de Rafá. La organización islamista instó a la UNRWA a revertir la medida y a redoblar sus esfuerzos de asistencia al pueblo palestino ante la actual catástrofe humanitaria.
Crisis de financiamiento y tensiones con Israel
La UNRWA, principal organismo encargado de la asistencia a los refugiados palestinos en los Territorios Ocupados y en varios países de Oriente Próximo, enfrenta desde hace años una severa crisis de financiamiento tras la reducción de aportes de donantes internacionales. A ello se suma el impacto humano del conflicto: alrededor de 300 empleados de la agencia han muerto durante la ofensiva israelí en Gaza.
Israel, además, ha prohibido a la UNRWA operar en su territorio bajo acusaciones de vínculos con Hamás, señalamientos que han sido rechazados reiteradamente por la agencia y por otras entidades del sistema de Naciones Unidas. Una investigación independiente encabezada en 2024 por la ex canciller francesa Catherine Colonna concluyó que no existían pruebas que respaldaran esas acusaciones, aunque sí identificó áreas de mejora en materia de neutralidad y transparencia.
Pese a ello, las tensiones se han mantenido. En diciembre, fuerzas de seguridad israelíes realizaron una redada en la sede de la UNRWA en Jerusalén Este, lo que fue denunciado por el comisionado general del organismo, Philippe Lazzarini, como una muestra de “flagrante desprecio” al Derecho Internacional.
Desde la Secretaría General de la ONU, el portavoz Stéphane Dujarric reiteró que el secretario general António Guterres mantiene “confianza total” en la gestión de Lazzarini y recordó que la UNRWA opera en condiciones extremas, tanto físicas como financieras. También señaló que los empleados despedidos tienen derecho a apelar ante el tribunal de disputas del organismo para revisar su situación.
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