“Yacimiento” vuelve a escena en Teatro a Mil: una obra sobre Chuquicamata y memorias desplazadas

La creación regresa a Santiago como parte del Festival Teatro a Mil 2026, con funciones en el GAM y una propuesta escénica que cruza instalación, performance y arte sonoro para abordar la historia del antiguo campamento minero.

¿Qué es lo que aún yace en los estratos de la memoria y la tierra? Esa es la pregunta que busca responder “Yacimiento”, obra chilena que regresa a cartelera durante el Festival Internacional Teatro a Mil 2026. Tras su estreno en el Centro Cultural Nave y su posterior circulación por Calama, el montaje tendrá nuevas funciones los días 21, 22 y 23 de enero, a las 17:00 horas, en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), como parte de la sección Platea del festival.

La pieza cruza instalación, performance y arte sonoro para construir una experiencia escénica vinculada al antiguo campamento minero de Chuquicamata. No es un relato lineal, sino un recorrido por memorias de un territorio transformado por la actividad extractiva y el desplazamiento de su comunidad. Ese recorrido se traslada a escena mediante una figura central, la “mujer de cobre”, que guía el desplazamiento.

“Yacimiento” que fue financiada por el Fondart Nacional 2024, en la línea de Interdisciplinar, tiene una duración de 55 minutos y está dirigida a público desde los 8 años. Contará además con un conversatorio posterior a la función del 22 de enero.

Escena, territorio y desplazamiento

“Yacimiento” fue creada por un equipo interdisciplinario codirigido por Andrea Gómez y Camila de la Jara, arquitectas que vivieron en Chuquicamata hasta el cierre del campamento en 2007. Ambas desarrollan su trabajo en el cruce entre espacio, cuerpo y archivo.

El montaje se basa en el proyecto “Memoria sin lugar”, desarrollado por ambas creadoras en 2015. Este hace un mapeo de recuerdos de la comunidad chuquicamatina durante la conmemoración de los 100 años del campamento. Ese trabajo se centró en relatos asociados a espacios hoy inaccesibles o cubiertos, luego de la reubicación de cerca de 18 mil habitantes en Calama entre 2002 y 2007.

Según explica Andrea Gómez, la obra busca registrar las formas de habitar el campamento a partir de acontecimientos relevantes en la vida de sus habitantes. Camila de la Jara señala que, ante la ausencia de un lugar físico al cual retornar, el foco se trasladó a las percepciones y la identidad construida en relación con al paisaje minero.

Campamento de Chuquicamata

El Campamento de Chuquicamata se fundó como asentamiento minero definitivo el 18 de mayo de 1915. Su objetivo era alojar a trabajadores y supervisores de la operación de cobre de la empresa Chile Exploration Company (Chilex), fundada en New Jersey.

Llegó a albergar más de 25 mil mineros y contaba con hospitales, escuelas, cines, teatros, cementerios, entre otros. En los años 90 e inicios del 2000 las nuevas exigencias ambientales y la necesidad de mover más residuos provocaron reubicaciones y el cierre progresivo del campamento. En 2015, el lugar se declaró monumento nacional como zona típica, pese a no contar con habitantes permanentes.

 

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El Periodista