Alemania pide la renuncia de relatora de ONU para Palestina

Berlín, Roma y París cuestionan la continuidad de Francesca Albanese tras declaraciones calificadas como “inapropiadas” durante un evento en Doha.

El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, pidió la renuncia de la relatora de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, tras considerar “inapropiados” sus comentarios durante un evento realizado recientemente en Doha, Qatar.

“Respeto el sistema de relatores independientes de la ONU. Sin embargo, Albanese ha hecho numerosos comentarios inapropiados en el pasado. Condeno sus recientes declaraciones sobre Israel. Su permanencia en el cargo es insostenible”, señaló Wadephul en un mensaje publicado en redes sociales.

Más tarde, el canciller italiano, Antonio Tajani, afirmó que las posturas de Albanese “no reflejan las del Gobierno italiano” y sostuvo que su conducta y declaraciones son incompatibles con las funciones de una representante de Naciones Unidas. “Su comportamiento, declaraciones e iniciativas son inapropiadas para sus funciones en una organización de mantenimiento y garantía de la paz como la ONU”, indicó.

Las críticas se sumaron a las expresadas por el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, quien también solicitó su salida del cargo y la calificó como “una activista política que incita a sectores del odio que desmerecen la causa del pueblo palestino”. El diplomático francés aseguró que su país presentará una queja formal en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU por lo que describió como una serie de posturas escandalosas.

Entre ellas mencionó la presunta justificación de los ataques del 7 de octubre de 2023, referencias al “lobby judío” y comparaciones de Israel con el Tercer Reich. Según Barrot, estas expresiones ponen en duda su independencia como experta del organismo internacional.

Albanese, por su parte, defendió sus palabras tras un mensaje en video difundido durante un evento organizado por la cadena Al Jazeera en Doha. Allí afirmó que “como humanidad, tenemos un enemigo común y libertades comunes”, aclarando posteriormente que se refería a un sistema que, a su juicio, ha permitido “el genocidio en Palestina”, y no al Estado de Israel como tal.

En su intervención, sostuvo además que “el hecho de que, en lugar de detener a Israel, la mayor parte del mundo lo haya armado, le haya dado excusas políticas, refugio político y apoyo económico y financiero, es un desafío”, reiterando sus críticas al respaldo internacional al Gobierno israelí.

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El Periodista