Andrés Velasco: “El ministro de Hacienda, por definición, es el villano… si termina demasiado amigo, no hizo la pega”

En el podcast Milion, el arte de invertir, el exministro y hoy decano en la London School of Economics repasó la crisis de 2008, defendió la regla fiscal, advirtió sobre el “diseño que hace agua” del sistema político chileno y disparó contra las criptomonedas: “Son basura”. No hay menciones al caso Epstein.

“El ministro de Hacienda, por definición, es el villano”. Con esa frase —y otra aún más punzante: “un ministro de Hacienda que termina demasiado amigo de la gente es un ministro que no hizo la pega”— Andrés Velasco volvió a instalar un tema incómodo pero recurrente en la política chilena: el choque entre urgencias electorales y necesidades de largo plazo.

En una conversación extensa en el podcast Milion, el arte de invertir, conducido por José Tomás Valente y Matías del Río, Velasco (exministro de Hacienda, exprecandidato presidencial y actual decano de la Escuela de Políticas Públicas de la London School of Economics) abordó desde su trayectoria personal hasta el diagnóstico económico y político para Chile y la región.

Velasco en ningún momento aborda ni menciona a Jeffrey Epstein, ni hace referencia alguna a la supuesta vinculación que ha circulado en redes sociales tras la reciente divulgación de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos. La conversación se centró exclusivamente en materias económicas, políticas y académicas, sin aludir a ese caso ni a antecedentes relacionados.

El exministro relata que, durante sus años en Hacienda, comprobó que la demagogia no era patrimonio de un solo sector. “Yo a veces cerraba los ojos en el Congreso e intentaba adivinar de qué partido era el que hablaba… y era mucho más difícil de lo que ustedes creen. Las peticiones populistas venían de todos lados”, afirmó.

Puso como ejemplo presiones proteccionistas vinculadas a la agricultura y subsidios: “Eran puras peticiones de derecha”, sostuvo, remarcando que el libre mercado “dura hasta que le tocan el bolsillo” a algunos sectores.

 

Crisis 2008: “Si el Tesoro de EEUU estaba de rodillas, ¿qué queda para un país chico?”

El exministro recordó la crisis financiera global como “los años de mayor intensidad” de su vida. “Cuando tú pasas dos años durmiendo cuatro horas por noche, no recuerdas mucho”, dijo, y relató el impacto que le provocó ver al entonces secretario del Tesoro estadounidense, Hank Paulson, pedir un rescate de US$700.000 millones al Congreso: “Pensé: si este señor está así… ¿qué queda para un país chico y vulnerable como el nuestro?”.

Velasco defendió que Chile pudo desplegar una respuesta contracíclica por el ahorro acumulado durante el ciclo alto del cobre: “Teníamos treinta y tantos mil millones de dólares” en activos fiscales, más reservas del Banco Central, lo que —según describió— permitía un colchón de liquidez excepcional para enfrentar la tormenta.

Consultado por el debilitamiento posterior de la disciplina fiscal, Velasco sostuvo que, aunque ha habido años de incumplimiento (en parte por shocks como terremotos y pandemia), la regla entregó un marco que evitó derivas peores. Subrayó que Chile, con deuda pública en torno a 40% del PIB, sigue en un rango “manejable” en comparación regional e internacional.

También explicó que durante su periodo la regla era menos sofisticada y carecía de “cláusula de escape”, lo que hoy le da mayor realismo para enfrentar emergencias sin dinamitar la institucionalidad fiscal.

Mercado laboral: críticas “desde Chicago” y “desde la izquierda”

Velasco planteó que el mercado laboral chileno funciona mal en dos sentidos: por rigideces y costos que afectan la creación de empleo, y porque “deja afuera” a jóvenes y mujeres.

“Es muy difícil ser madre con cabros chicos y trabajar jornada parcial… es un mercado laboral estructurado para hombres de edad media”, dijo, agregando que esa exclusión termina siendo una fábrica de desigualdad. A su juicio, Chile necesita una reforma que combine flexibilidad con protección, y advirtió que el debate está pendiente mientras se acumulan “golgajos costosos” (salario mínimo, reducción de jornada y nuevas cotizaciones) que elevan el costo de contratación.

Velasco calificó como “buena” la reforma previsional más reciente y defendió la lógica de un sistema mixto con tres patas: ahorro individual, componente solidario y ahorro voluntario. Además, recalcó que la competencia es clave para bajar comisiones, citando como antecedente la licitación de cartera implementada en reformas anteriores.

Eso sí, advirtió un riesgo: el impacto en empleo de mayores costos laborales, recordando que “la incidencia” de este tipo de cargas no depende del discurso sino de cómo reacciona el mercado.

Milei, Sturzenegger y la “madurez política” pendiente

Velasco se mostró confiado en el rol de Federico Sturzenegger en el gobierno argentino, destacando que Argentina requería desregulaciones “urgentes y radicales” por su decadencia de largo plazo. Sin embargo, advirtió que muchos cambios se hicieron por decreto y por efectos inflacionarios, y que el desafío es “dejarlo plasmado en ley” con sustentabilidad política.

También fue crítico con la lógica confrontacional: “En democracia no puedes insultar a los parlamentarios en la mañana y pedirles el voto en la tarde”.

Hacia el cierre, Velasco apuntó al corazón de su diagnóstico para Chile: el problema principal ya no es técnico, sino político. “Tenemos un sistema presidencial casado con un régimen electoral muy proporcional… presidentes que por diseño no tienen mayoría parlamentaria”, sostuvo, describiendo un Congreso fragmentado y partidos debilitados, lo que convierte a los gobiernos en “patos cojos” desde el día uno.

Criptomonedas: “Un fraude… van a valer cero”

En un tramo más personal, Velasco fue tajante sobre criptoactivos: “No tengo. ¿Por qué? Porque son basura. Son un fraude… inútiles”. Distinguió eso sí a las stablecoins, pero cuestionó su respaldo por falta de auditorías claras.

Y dejó otra advertencia sobre mercados: ve señales de sobrevaloración en EE.UU., inversión “desorbitada” en data centers y concentración del alza bursátil en pocas empresas, con riesgo de obsolescencia tecnológica acelerada.

Con un tono directo, Velasco volvió a la idea que cruzó toda la entrevista: la economía se administra con técnica, sí, pero sobre todo con política. Y en Chile, dijo, esa política “está haciendo agua”.

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El Periodista