
Bad Bunny protagoniza el descanso de la Super Bowl más latino con un mensaje de unidad en las Américas
Donald Trump: "Es una bofetada a nuestro país".
Bad Bunny protagonizó un histórico show de mediotiempo en el Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, durante la final entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, en un espectáculo que consolidó a la música latina en el escenario más visto de la televisión estadounidense.
El artista puertorriqueño, de 31 años, abrió su presentación con una declaración directa: “¡Qué rico es ser latino!”, marcando el tono de un show que combinó coreografías masivas, estética cinematográfica y un fuerte mensaje cultural.
La puesta en escena fue presentada como un videoclip en vivo, mezclando imágenes grabadas con tomas en el césped. El espectáculo comenzó en un sembradío montado sobre el campo, evocando tradiciones latinoamericanas. Vestido de blanco y sosteniendo una pelota de fútbol americano, Bad Bunny interpretó “Tití me preguntó”, desatando la ovación del estadio.
Invitados estelares y mensaje político
El mediotiempo incluyó una serie de apariciones sorpresa. Cardi B y Karol G se sumaron en “Yo perreo sola”, mientras que figuras como Jessica Alba, Pedro Pascal, Alix Earle y Young Miko participaron en distintos cuadros del show.
Uno de los momentos más comentados fue la aparición de Lady Gaga, quien interpretó “Die with a smile” en una versión con arreglos latinos. Más tarde, Ricky Martin irrumpió en escena con un fragmento de “Lo que le pasó a Hawaii”, acompañado de banderas de Puerto Rico y un mensaje que fue leído como una alusión política:
“No suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai”, dijo ante un estadio rendido.
En un pasaje íntimo del espectáculo, Bad Bunny dialogó simbólicamente con su versión infantil proyectada en pantalla:
“Nunca dejé de creer en mí”, expresó, entregándole un Grammy a su “yo niño”.
El cierre tuvo un tono de unidad continental.
“Lo único más poderoso que el odio es el amor. Dios bendiga a América”, dijo el artista, nombrando a los países del continente en un mensaje contra la discriminación. El show concluyó con “Debí tirar más fotos”, acompañado por todos los bailarines y la frase final: “Seguimo’ aquí”.
Regreso al Super Bowl y consagración global
Bad Bunny —Benito Antonio Martínez Ocasio— regresó así al escenario del Super Bowl tras su participación como invitado en 2020 junto a Shakira y Jennifer Lopez. Su elección como cabeza de cartel fue anunciada en septiembre de 2025, tras el éxito global del álbum Debí Tirar Más Fotos y la obtención de tres premios Grammy, incluido Álbum del Año.
Un espectáculo que mueve millones
La ciudad de Santa Clara invirtió cerca de 100 millones de dólares en logística, seguridad y producción para albergar el evento, reforzando su posicionamiento dentro del circuito tecnológico de Silicon Valley.
El mediotiempo del Super Bowl es considerado la vitrina artística más importante del mundo. En la última década ha presentado a figuras como Coldplay, Beyoncé, Bruno Mars, Rihanna, Kendrick Lamar, Usher y el recordado show latino de Shakira y Jennifer Lopez en 2020.
En paralelo, el negocio publicitario volvió a marcar cifras récord. Según NBC Universal, los anuncios durante el partido alcanzaron un piso de 10 millones de dólares, con un promedio cercano a 8 millones por 30 segundos, consolidando al Super Bowl como el evento televisivo más caro del planeta.
Con su actuación, Bad Bunny no solo ofreció un espectáculo musical: convirtió el mediotiempo en una celebración global de la identidad latina frente a millones de espectadores.
Donald Trump: «Es una bofetada a nuestro país»
Su concierto, como cabía esperar por sus declaraciones anteriores, no ha sido del gusto del presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, quien lo ha calificado como «uno de los peores de la historia».
«No tiene sentido, es una afrenta a la grandeza de Estados Unidos y no representa nuestros estándares de éxito, creatividad ni excelencia. Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante», ha lamentado, afirmando que «es una bofetada» a Estados Unidos.
El magnate neoyorquino ha previsto que la actuación del reconocido artista puertorriqueño «recibirá excelentes críticas de los medios de comunicación falsos», pero será «porque no tienen ni idea de lo que está sucediendo en el mundo real».
Donald Trump ya se había manifestado en anteriores ocasiones en contra de la elección de Bad Bunny, quien en la gala de entrega de los premios Grammy clamó «Fuera ICE» –en alusión al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y en una versión suavizada de lo expresado por las artistas estadounidenses Billie Eilish y Chappell Roan– y alegó: «No somos animales, somos humanos y americanos».
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