
Bitcoin registró una fuerte corrección y cayó 8,79% en las últimas 24 horas, profundizando su racha bajista y acumulando una pérdida cercana al 40% respecto de su máximo histórico de US$ 115.000 alcanzado en noviembre de 2025. La criptomoneda líder cotizaba en US$ 69.364,88 durante la mañana, según datos de CoinMarketCap.
La baja impactó en todo el ecosistema cripto. Ethereum retrocedió 8,15% y se negoció en US$ 2.057,40, mientras BNB cayó hasta US$ 675,76 y XRP descendió a US$ 1,36. Tether, en tanto, mantuvo su paridad con el dólar en US$ 0,9979. El índice CoinMarketCap 20, que agrupa a los principales activos digitales, cayó 9% en la jornada y acumula una pérdida de 22,49% en la última semana.
El volumen negociado en Bitcoin superó los US$ 89.600 millones en 24 horas, reflejando una intensa presión vendedora. En Ethereum, el monto operado alcanzó US$ 54.537 millones, en un escenario de fuerte aversión al riesgo.
La caída se profundizó tras declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien afirmó ante el Congreso que el gobierno estadounidense no tiene autoridad para comprar Bitcoin ni otras criptomonedas, descartando cualquier posibilidad de respaldo estatal al mercado. Sus dichos incrementaron la desconfianza entre los operadores.
En paralelo, se produjo una ola de liquidaciones forzadas por más de US$ 800 millones en posiciones apalancadas en solo 24 horas. El interés abierto en futuros y derivados cayó a US$ 103.000 millones, mientras que las opciones sobre Bitcoin y Ethereum mostraron un fuerte sesgo bajista, con primas elevadas en contratos de venta.
El índice de Miedo y Avaricia del mercado cripto se desplomó a 11 puntos, su nivel más bajo del año, señal de pánico entre inversores. Analistas atribuyen la volatilidad a la exposición excesiva al apalancamiento y a ventas masivas en el mercado de derivados.
A la presión financiera se sumaron factores macroeconómicos. La suba de la volatilidad del petróleo por tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsó una salida de capitales desde activos de riesgo. El temor a presiones inflacionarias globales redujo el apetito de los fondos institucionales por inversiones especulativas.
Las altcoins replicaron el movimiento bajista. Monero y Zcash retrocedieron hasta 7%, mientras XRP perdió más de 10% tras liquidaciones por US$ 30 millones. La única excepción fue el token MYX, que subió 4% en el día y acumula un alza de 56% en el año.
La capitalización de mercado de Bitcoin cayó a US$ 1,38 billones, con una oferta circulante de 19,98 millones de BTC. Ethereum registró US$ 248.315 millones de capitalización, mientras BNB alcanzó US$ 92.147 millones. XRP sumó US$ 83.012 millones y Tether US$ 185.340 millones.
Bitcoin encadena así cuatro meses consecutivos de pérdidas, una secuencia que no se observaba desde el ciclo bajista de 2022. Analistas técnicos advirtieron que la ruptura del soporte de US$ 73.000 debilitó las perspectivas de corto plazo, sin señales claras de recomposición inmediata.
En el mercado de derivados, varias tasas de financiamiento se tornaron negativas, reflejando apuestas predominantes a la baja. Los grandes operadores —conocidos como whales— intensificaron ventas desde octubre, profundizando la fragilidad del mercado.
El cierre de la jornada mantuvo un clima de incertidumbre, con inversores atentos a nuevos soportes técnicos y a la evolución del escenario macroeconómico global, factores que definirán si la corrección se estabiliza o si el mercado enfrenta nuevas caídas.
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