CGT cifra en 90% adhesión al paro general contra reforma laboral de Milei

La central sindical aseguró que el plan de acción continuará tras la aprobación del proyecto en Diputados y advirtió que la iniciativa implica recortes por US$6.000 millones al sistema laboral y previsional.

La Confederación General del Trabajo (CGT) de Argentina estimó en más de un 90% la adhesión al paro general de 24 horas convocado este jueves contra la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, recientemente aprobada por la Cámara de Diputados.

Desde la dirigencia sindical afirmaron que la paralización alcanzó a la mayoría de las actividades del país y advirtieron que la movilización forma parte de un “plan de acción” que continuará en las próximas semanas. “No estamos dispuestos a retroceder ni a entregar ninguna de las conquistas”, señalaron voceros de la central obrera al hacer un balance de la jornada.

La CGT también respondió a las críticas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien había cuestionado la convocatoria al paro. Desde el sindicato rechazaron cualquier acusación de “extorsión” y afirmaron que la protesta expresa un mensaje claro al Gobierno para revisar el contenido de la ley.

Uno de los principales cuestionamientos apunta al impacto económico de la iniciativa. Según la CGT, el proyecto contempla una reducción de aportes y contribuciones patronales por US$3.000 millones, además de un recorte similar —otros US$3.000 millones— en el sistema jubilatorio, lo que, a juicio de la organización, supone un retroceso estructural en materia de derechos laborales y previsionales.

La reforma, aprobada en la Cámara Baja con el respaldo del oficialismo y bloques aliados, eliminó finalmente el artículo que proponía reducir en 50% los salarios durante licencias médicas por enfermedad o accidente. Debido a esa modificación, el texto deberá regresar al Senado para su nueva revisión.

Entre las medidas más controvertidas figuran la ampliación de la jornada laboral de 8 a 12 horas diarias, la flexibilización de las indemnizaciones por despido, la eliminación del pago obligatorio de horas extra y restricciones a asambleas y huelgas.

El escenario abre una nueva etapa de tensión entre el Gobierno y el movimiento sindical, que anticipa nuevas acciones en rechazo a lo que considera una reforma regresiva para los trabajadores argentinos.

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El Periodista