
“Comencé a desesperarme y empecé a comer partes de su cuerpo”: La confesión del interno caníbal en La Serena
Manuel Ignacio Fuentes Martínez (21), alias “Chico Ignacio”, asesinó a su compañero de celda, argumentando que se trató de defensa propia.
Uno de los casos criminales que más ha conmocionado en el último tiempo ocurrió en la celda 20 del módulo 91 de la cárcel de La Serena. Resulta que el pasado 8 de febrero, se encontró el cuerpo sin vida de Felipe Sebastián Sepúlveda Ramos (26) —condenado por robo con violencia— cubierto hasta el cuello y con evidentes lesiones en rostro y cuello y ribetes de canibalismo
Al lado de la víctima se encontraba Manuel Ignacio Fuentes Martínez (21), alias “Chico Ignacio”, quien al ser despertado por gendarmes, confesó haber agredido a su compañero de celda durante la noche. El victimario, que contaba con un amplio historial violento dentro y fuera del recinto, aseguró que actuó en defensa propia tras un ataque armado de su compañero de celda.
“La puñalada se la pegué en el cuello y empezó a convulsionar. Ahí le empecé a tomar los signos en el cuello y el corazón y noté que estaba muerto (…) Solo voy a decir que fue en mi defensa”, aseguró el imputado, según pudo recoger el medio Diario El Día.
Pero la confesión de Fuentes Martínez no termina ahí, al contrario, se tergiversa al punto de convertirse en una historia de terror:
“Después comencé a morder partes de su cuerpo, quitándole un ojo y me lo comí. Luego, le comí un pedazo de la mano y en el cuello donde le pegué la puñalada. Luego, de eso me comí una oreja y al pasar el rato lo tapé y me dormí a su lado”, describió el victimario, quien reiteró que todo fue en “defensa propia”.
“Comencé a desesperarme por lo que había hecho y empecé a comer partes de su cuerpo”, cerró.
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