
Centro de Primates de Peñaflor denuncia desconocer paradero de monos tras decomisos
Elba Muñoz, directora del recinto, advierte falta de información oficial sobre primates incautados en operativos por delitos graves y apunta a demoras, custodias irregulares y respuestas parciales de los organismos responsables.
– Por Naomí Reyes.
La directora del Centro de Rehabilitación y Rescate de Primates de Peñaflor, Elba Muñoz, denunció no conocer el paradero de dos monos capuchinos incautados en procedimientos policiales realizados en Antofagasta e Iquique durante 2025.
Según explicó a El Periodista, ambos ejemplares debían ser derivados al centro que dirige, pero nunca fueron entregados ni se le ha informado su destino final. Los casos involucran allanamientos por delitos asociados a narcotráfico y robo de vehículos, con participación de la Policía de Investigaciones de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y el Ministerio Público.
Operativos, custodia y falta de información
El primer antecedente corresponde a un operativo de la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medio Ambiente (BIDEMA), ocurrido el 2 de noviembre de 2025 en Antofagasta, donde fue detenido un individuo que mantenía un mono capuchino en su domicilio.
La PDI informó que el primate, cuya tenencia es ilegal en Chile, fue adquirido por el mercado informal y entregado voluntariamente, quedando el imputado detenido por infracción a la Ley de Caza y Comercialización de Especies Prohibidas. El subprefecto Rodrigo Ortiz señaló entonces que “este tipo de situaciones no solo constituye un delito, sino que además pone en riesgo la salud y el bienestar de los animales”.
Muñoz sostuvo que se le notificó que se le entregaría el primate para su cuidado, aunque eso nunca sucedió. Según relató, la BIDEMA derivó el transporte del mono al SAG, institución cuyos funcionarios estaban en paro desde el 10 de octubre y, según acusa la experta, el primate habría quedado en custodia del mismo imputado al que se le decomisó.
“La gente cree que los tiene bien, pero un mono en una casa no puede desarrollar las conductas típicas de la especie y eso es un maltrato”, destacó.
El segundo caso se remonta a un masivo operativo contra bandas dedicadas al robo de vehículos, donde se incautaron armas, drogas y un mono capuchino que, según el parte policial, fue remitido al SAG.
En respuesta escrita a una solicitud de información presentada por Muñoz en octubre, el SAG confirmó que el ejemplar fue recibido el 3 de septiembre, examinado por veterinarios oficiales y encontrado sin lesiones. No obstante, el organismo indicó estar “impedido de hacer entrega de otro antecedente” por tratarse de una investigación en curso de la Fiscalía Regional de Tarapacá.
La especialista explicó que un cercano a los involucrados habría expresado la intención de entregar el mono al Centro, pero que tras la intervención de las autoridades perdió su rastro.
“Han pasado meses y cada vez que pregunto me dicen que la información es reservada”, afirmó.
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