
Estilista argentino Roberto Giordano aparece en archivos de Epstein y reabre su huella mediática en Chile
Documentos desclasificados en EEUU registran transferencias del financista condenado a Giordano en 2006. El caso vuelve a poner bajo la lupa al fallecido peluquero, figura habitual de la televisión chilena en los 90 y protagonista de megadesfiles que cruzaron la cordillera.
La reciente desclasificación de más de tres millones de archivos vinculados al caso de Jeffrey Epstein volvió a sacudir a América Latina y, de forma inesperada, instaló a Chile en la conversación pública. Entre los nombres que aparecen en los documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos figura el del fallecido estilista argentino Roberto Giordano, quien recibió al menos una transferencia del financista en 2006.
Giordano, muerto en noviembre de 2024 a los 79 años, fue uno de los personajes más mediáticos del espectáculo sudamericano durante las décadas de 1990 y 2000. Los registros liberados consignan cinco movimientos financieros asociados a Epstein, uno de ellos dirigido al peluquero argentino el 25 de enero de 2006. Aunque por ahora no existen imputaciones penales formales contra Giordano en relación con el caso, la revelación reavivó el interés sobre sus vínculos internacionales y el entorno de sus masivos eventos de moda.
Los archivos también incluyen intercambios de correos entre Epstein y el ex primer ministro israelí Ehud Barak, en los que se menciona Punta del Este como punto de paso en diciembre de 2016. Investigadores han planteado que los grandes desfiles organizados por Giordano en Uruguay —epicentro del jet set regional durante años— pudieron funcionar como espacios de networking internacional, hipótesis que aún no ha sido judicialmente acreditada.
En Chile, la figura de Giordano tuvo una presencia relevante. A fines de los 90 y comienzos de los 2000 participó en programas de televisión, colaboró con celebridades locales y montó desfiles que reunieron a modelos argentinas, uruguayas y chilenas. Su sociedad creativa con Cecilia Bolocco y su aparición constante en la prensa de espectáculos lo convirtieron en un símbolo del glamour importado desde el Río de la Plata.
Uno de sus eventos más comentados en territorio chileno incluyó una pasarela frente al mar con figuras como Luciana Salazar, Ingrid Grudke, Liz Solari y la chilena María Eugenia “Kenita” Larraín, en medio de una cobertura mediática que mezclaba moda, farándula y deporte. Aquellos espectáculos consolidaron su marca en el mercado chileno y ampliaron su influencia más allá de Argentina y Uruguay.
La carrera de Giordano, sin embargo, terminó atravesada por conflictos judiciales. Fue condenado en Argentina por delitos económicos vinculados a evasión fiscal y ocultamiento patrimonial, y pasó sus últimos años alejado de la exposición pública, radicado en Uruguay. También enfrentó fuertes polémicas por el uso de menores en desfiles realizados en Punta del Este, lo que derivó en sanciones administrativas y prohibiciones oficiales.
La aparición de su nombre en los archivos Epstein no implica, hasta ahora, acusaciones directas por delitos sexuales ni participación en la red investigada. El propio Departamento de Justicia estadounidense aclaró que los documentos liberados no constituyen automáticamente listas de culpabilidad, sino material bruto de investigación.
Aun así, la mención reabre preguntas sobre las redes de contacto que rodeaban a Epstein y su llegada a círculos de alto perfil en Sudamérica. Para Chile, el caso revive el recuerdo de una etapa en que Giordano era un invitado frecuente de la televisión local y un exportador de espectáculos que mezclaban moda, celebridades y negocios, ahora reexaminados bajo una luz mucho más incómoda.
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