
Gajardo endurece tono por liberaciones irregulares y no descarta “sabotaje” en Gendarmería
Desde el Ejecutivo calificaron los hechos como negligencias graves, anunciaron investigaciones penales y defendieron la reforma a la institución, en medio de advertencias sobre eventuales resistencias internas.
El Gobierno abordó este sábado la crisis que enfrenta Gendarmería de Chile tras una serie de liberaciones irregulares de personas que debían ingresar a prisión, episodios que encendieron las alertas tanto en el sistema penitenciario como en el ámbito político.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo, calificó que “estos son casos impresentables, son negligencias inexcusables”, enfatizando que los funcionarios involucrados deberán asumir responsabilidades personales. En entrevista con Meganoticias, explicó que el director nacional de Gendarmería ordenó la destitución inmediata de los involucrados.
“Los funcionarios tienen que responder personalmente por lo que ocurrió. O sea, es una falta a sus labores más básicas como funcionarios o funcionarias de Gendarmería”, sostuvo el secretario de Estado.
Como medida correctiva, Gajardo detalló que se reforzó una política de “doble chequeo” en la revisión de órdenes de ingreso y salida de los recintos penales, con el objetivo de reducir al mínimo la posibilidad de nuevos errores administrativos.
No obstante, el ministro advirtió que las investigaciones no se limitarán a eventuales fallas operativas.
“Puede haber error administrativo, pero también puede haber corrupción y también puede haber sabotaje”, afirmó, vinculando esta posibilidad al proceso de transformación que atraviesa la institución.
Reforma penitenciaria
“Gendarmería está en plena reforma, una reforma que ha sido muy resistida al interior por personas que no quieren que esta reforma siga adelante”, agregó, subrayando que ya se presentó una denuncia para que el Ministerio Público investigue si existen eventuales delitos detrás de estos episodios.
El titular de Justicia defendió la reforma estructural que impulsa el Ejecutivo, la que apunta a convertir a Gendarmería en una “policía penitenciaria”, sin descuidar el eje de reinserción social. “Estamos en un punto de inflexión para combatir el crimen organizado (…) los países que han enfrentado este flagelo lo hacen, entre otras cosas, con policías penitenciarias”, señaló.
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