Hamás acusa a Israel de “humillar” a los palestinos al restringir acceso a Al Aqsa por Ramadán

El movimiento islamista denunció que solo unos 10.000 fieles de Cisjordania podrán ingresar a la Explanada de las Mezquitas y bajo estrictos criterios de edad, lo que calificó como una violación a la libertad religiosa.

El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) calificó como una “humillación deliberada” las restricciones impuestas por Israel al acceso a la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén Este, durante el mes sagrado del Ramadán.

En un comunicado, la organización acusó a la “ocupación israelí” de limitar la entrada de fieles palestinos al complejo, conocido por los judíos como Monte del Templo y donde se encuentra la mezquita de Al Aqsa, uno de los principales lugares santos del islam.

Hamás instó a los palestinos a “movilizarse e intensificar la vigilia” en el recinto religioso durante el Ramadán, con el objetivo de “protegerlo de los planes de la ocupación y las ambiciones de los colonos”. Según el grupo, las medidas adoptadas buscan reducir de forma significativa la presencia de fieles en el lugar.

Las autoridades israelíes anunciaron que permitirán el ingreso de unos 10.000 palestinos procedentes de Cisjordania para los rezos del viernes, una cifra considerablemente inferior a la de años anteriores. Además, el acceso estará limitado a menores de 12 años, hombres mayores de 55 y mujeres mayores de 50 años, sujetos a permisos especiales.

Hamás sostuvo que estas restricciones constituyen una “violación clara de la libertad religiosa” y denunció que se imponen “criterios arbitrarios de edad y autorizaciones” para controlar el acceso al recinto. “Los obstáculos y las medidas destinadas a reducir el número de fieles no quebrantarán la voluntad del pueblo”, afirmó el movimiento.

El grupo también llamó a los residentes palestinos de Jerusalén a “frustrar los planes de judaización en los lugares sagrados musulmanes”.

El acceso y la administración de la Explanada de las Mezquitas se rigen por un delicado statu quo histórico, según el cual los musulmanes pueden rezar en el recinto, mientras que a los judíos se les permite visitarlo, pero no orar formalmente. Sin embargo, en los últimos años se han registrado episodios de tensión vinculados a visitas de autoridades israelíes y a la presencia policial en el lugar, lo que suele provocar reacciones de dirigentes palestinos y jordanos.

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El Periodista