
Irán condiciona reducción del enriquecimiento de uranio al fin de sanciones de EEUU
Teherán habla de negociaciones “mutuamente beneficiosas”, pero reconoce un profundo nivel de desconfianza hacia Washington tras los bombardeos de 2025.
Irán abrió la puerta a reducir sus niveles de enriquecimiento de uranio al 60% si Estados Unidos retira completamente las sanciones económicas contra Teherán, en medio de negociaciones indirectas para reactivar un acuerdo en torno a su programa nuclear.
El vicepresidente iraní y jefe de la Organización para la Energía Atómica, Mohamed Eslami, afirmó que cualquier ajuste en el enriquecimiento depende de la eliminación total de las sanciones. Al mismo tiempo, descartó que esté sobre la mesa la posibilidad de sacar del país el uranio ya enriquecido. Según precisó, ese punto “nunca ha estado en la agenda” de las conversaciones.
El presidente Masud Pezeshkian calificó la nueva ronda de contactos como una oportunidad para alcanzar una “solución justa y equilibrada”. Las conversaciones, iniciadas con apoyo de países vecinos y acogidas por Omán, buscan destrabar un conflicto que se arrastra desde la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015.
Pezeshkian insistió en que Irán exige el respeto a sus derechos bajo el Tratado de No Proliferación, incluido el enriquecimiento con fines pacíficos, y la eliminación de lo que calificó como sanciones opresivas. Aseguró que su país está dispuesto a negociaciones “igualitarias y mutuamente beneficiosas”, siempre que se respete su soberanía y dignidad nacional.
En la misma línea, el ministro de Exteriores Abbas Araqchi señaló que Teherán busca negociaciones reales que produzcan resultados concretos, aunque reconoció la existencia de un “muro de desconfianza” hacia Estados Unidos. Según dijo, la construcción de confianza es clave para que el proceso avance.
Los primeros contactos se realizaron el viernes en Mascate con mediación del canciller de Omán, Badr al Busaidi, y concluyeron con el compromiso de celebrar una segunda ronda, aún sin fecha definida. Las gestiones diplomáticas buscan evitar una escalada militar tras las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump sobre un posible ataque contra Irán.
La tensión entre ambos países se agravó tras los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025 contra territorio iraní, que dejaron más de 1.100 muertos. Teherán sostiene que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles, pero ha mantenido su reticencia a retomar el diálogo después de esos ataques.
El acuerdo nuclear firmado en 2015 quedó prácticamente sin efecto tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018, decisión adoptada durante el primer mandato de Trump. Desde entonces, las relaciones bilaterales han estado marcadas por sanciones, amenazas y episodios de confrontación diplomática y militar.
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