Irán se reúne con OIEA antes de nueva ronda nuclear con EEUU en Ginebra

El canciller Abbas Araqchi afirma que Teherán busca un acuerdo “justo”, pero advierte que no aceptará presiones. Irán asegura estar dispuesto a negociar pese al clima de desconfianza.

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo una reunión técnica con el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, en la antesala de la nueva ronda de negociaciones nucleares entre Teherán y Estados Unidos que se realizará este martes en Ginebra.

Grossi informó que el encuentro estuvo enfocado en preparar las conversaciones previstas en Suiza, aunque no entregó mayores detalles sobre el contenido de la cita. Araqchi viajó a Ginebra para participar en esta segunda ronda de contactos, continuación del primer diálogo celebrado en Omán a comienzos de febrero.

El jefe de la diplomacia iraní también tiene previsto reunirse con su homólogo de Omán, Badr al Busaidi, antes de iniciar la jornada de negociaciones con Washington. Según señaló, Irán llega con “ideas reales” para lograr un “acuerdo justo y equitativo” sobre su programa nuclear, pero dejó claro que “lo que no está sobre la mesa es la sumisión ante las amenazas”.

En una entrevista televisiva, Araqchi aseguró que su país hará “todo lo posible” para cerrar un entendimiento, aunque remarcó que el programa de misiles balísticos iraní no forma parte de la negociación. A su juicio, ahora corresponde a Estados Unidos demostrar que actúa con la misma voluntad política.

El canciller valoró la primera ronda de conversaciones como “más o menos positiva”, aunque advirtió que todavía es prematuro evaluar resultados. Durante esos contactos, Irán ofreció diluir el uranio enriquecido al 60% como señal de su disposición a avanzar hacia un compromiso.

Negociaciones “justas”

Autoridades iraníes han reiterado en los últimos días que Teherán aspira a mantener negociaciones “justas y razonables”. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, indicó que hasta ahora ha existido un intercambio de puntos de vista con Washington y afirmó que países de la región respaldan una salida política a la disputa nuclear.

Lariyani subrayó que Irán acepta la supervisión del OIEA, pero consideró irrealista exigir un “enriquecimiento cero”. Afirmó que el conocimiento nuclear no puede eliminarse por decisión política y defendió que el país tiene necesidades médicas y científicas legítimas.

Diálogo en medio de la desconfianza

Antes del viaje a Ginebra, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqaei, explicó que Teherán enviará un equipo completo —político, legal, económico y técnico— para facilitar eventuales decisiones durante las conversaciones.

Según Baqaei, las negociaciones se desarrollan con un enfoque práctico y orientado a resultados, aunque reconoció que se dan en un contexto de profunda desconfianza por experiencias previas. Recordó que contactos anteriores terminaron abruptamente tras ataques atribuidos a Israel y Estados Unidos.

El vocero insistió en que el programa nuclear iraní tiene fines pacíficos y recalcó que Teherán participa en el proceso bajo la premisa de que se respete su derecho a utilizar energía nuclear con fines civiles, incluido el enriquecimiento.

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El Periodista