
La quinta jornada del Festival de Viña del Mar 2026 tuvo una protagonista indiscutida: Mon Laferte. La artista nacida en Viña del Mar el 2 de mayo de 1983 regresó por tercera vez a la Quinta Vergara para ofrecer un espectáculo que recorrió más de dos décadas de trayectoria y culminó con la obtención de la Gaviota de Platino, el máximo reconocimiento del certamen.
Desde sus inicios en “Rojo, fama contrafama” hasta consolidarse como una de las artistas chilenas más escuchadas a nivel global —con más de 9.100 millones de streams acumulados y récord de reproducciones en YouTube durante 2025—, la intérprete de “Tu falta de querer” demostró por qué mantiene un vínculo emocional tan profundo con el público del festival.
Horas antes del show, el ambiente festivalero estaba marcado por versiones que apuntaban a la entrega de la Gaviota de Platino. Según trascendió, la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, habría impulsado una modificación al decreto municipal para permitir la entrega del galardón, pese a que la carrera formal de la cantante comenzó en 2003 y no cumple estrictamente los 30 años exigidos en el reglamento.
El premio —que solo han recibido cinco artistas en la historia del festival, entre ellos Luis Miguel, Los Jaivas y Myriam Hernández— reconoce no solo trayectoria, sino también un vínculo especial con la Quinta, algo que Laferte ha cultivado desde sus memorables presentaciones en 2017 y 2020.
Un show cargado de dramatismo y emoción
Mon Laferte apareció en escena vendada y con las manos amarradas, desplegando la estética dramática que caracteriza su más reciente etapa artística, marcada por su lanzamiento “Femme Fatale”. Con un look inspirado en Marilyn Monroe y una interpretación vocal intensa, capturó la atención de la Quinta desde el primer minuto.
La performance continuó con “Tormento”, acompañada de bailarinas y una puesta en escena íntima y emotiva. En una de las primeras pausas confesó estar “muy feliz, pero un poco hiperventilada”, antes de interpretar “Amor Completo”, uno de los temas más celebrados de su repertorio.
El set incluyó clásicos como “Amárrame”, “Antes de ti”, “El beso” y “Mi Buen Amor”, en una noche donde la artista alternó potencia vocal, teatralidad y cercanía con el público.
La cantante invitó al escenario a dos figuras emergentes de la escena nacional: la rapera Akrilla y la cantautora Javiera Electra. Juntas interpretaron en formato acústico “Pa’ donde se fue”, tema incluido en el álbum “La trenza”.
En un momento particularmente emotivo, Laferte recordó que en 1998 cantó en el “Festival de la Cebolla”, evocando sus primeros pasos sobre un escenario en su ciudad natal.
La tercera fue la vencida
La Quinta estalló cuando recibió la Gaviota de Plata y luego la de Oro, por tercera vez en su carrera. Pero el clamor del público no se detuvo. El “Monstruo” insistió hasta que se concretó el momento más esperado: la entrega de la Gaviota de Platino.
“Viña te entrega el premio más grande que puede recibir un artista en este escenario”, anunció el animador Rafael Araneda antes de entregarle el galardón.
Visiblemente emocionada, Laferte abrazó la estatuilla junto a sus otros premios y agradeció: “Es hermosa. La verdad, no sé ni qué decir. Quiero decirle a cada persona que está aquí: los amo, genuinamente los amo. Desde la punta del norte hasta el sur. Chile, te amo”.
El momento culminante llegó con “Tu falta de querer”, haciendo estallar a la Quinta Vergara en una ovación que confirmó que la tercera presentación fue, finalmente, la vencida.
Como si no fuera suficiente, el público exigió más. La artista volvió al escenario para interpretar dos canciones adicionales e incluso bajó a compartir con los asistentes, cerrando una noche que ya se inscribe entre las más memorables de la historia reciente del festival.
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