
Mulet denuncia hacinamiento extremo en la cárcel de Vallenar: “Presos y gendarmes están peor que hace 30 años”
El diputado FRVS advirtió en Lo Justo y Necesario que el recinto —diseñado para cerca de 120 internos— ha llegado a albergar hasta 350, con plagas persistentes, falta de personal y escasos elementos disuasivos. Aseguró que la situación “puede explotar” si no se aborda con urgencia infraestructura, dotación y segregación penal.
El diputado Jaime Mulet (Federación Regionalista Verde Social) encendió las alarmas por la situación penitenciaria en Atacama, tras referirse al complejo escenario del Centro de Detención Preventiva de Vallenar y los recientes incidentes que dejaron a dos funcionarios retenidos durante un procedimiento interno.
En entrevista con Francisco Martorell en Lo Justo y Necesario (El Periodista TV), el parlamentario relató que la cárcel fue construida para una capacidad significativamente menor, pero hoy registra niveles críticos de sobrepoblación. “La misma unidad penal con tope de 120 personas hoy día llega hasta tener 350”, afirmó, añadiendo que el problema se repite a nivel nacional: el sistema estaría preparado para cerca de 40 mil personas privadas de libertad, mientras actualmente supera las 60 mil.
Mulet sostuvo que el hacinamiento deteriora condiciones mínimas de dignidad, tanto para internos como para gendarmes. Describió celdas pequeñas con decenas de personas y sistemas improvisados para dormir —literas múltiples y hamacas—, además de una plaga persistente de sarna y chinches que obliga a fumigaciones periódicas sin resultados definitivos.
El diputado también apuntó a la precariedad operativa: déficit de dotación, personal en vacaciones en plena temporada de verano, y limitados recursos para enfrentar situaciones críticas. Incluso señaló que hay instalaciones habitacionales de gendarmes declaradas inhabitables.
A juicio de Mulet, la crisis es resultado de un aumento sostenido de la población penal por cambios legales y decisiones judiciales, sin un crecimiento proporcional de infraestructura ni de Gendarmería. “No es llegar y apretar”, advirtió, señalando que endurecer regímenes sin condiciones puede derivar en episodios graves.
“Esto puede estallar de repente”, concluyó, insistiendo en que la clave para enfrentar el nuevo escenario delictual es la segregación penitenciaria y un plan acelerado de nuevas plazas carcelarias.
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