
Remoción de cargos y reforma constitucional: el terremoto que sacude a Gendarmería
Las numerosas fugas que se han realizado durante este año ha puesto en tela de juicio el funcionamiento de la institución.
Vestidos como personal de Gendarmería, Tomás González Quesada y Juan Flores Valenzuela se fugaron de la ex Penitenciaria de Santiago para no cumplir sus sentencias: 16 años y cadena perpetua, respectivamente. El primero de ellos, apodado “Pelao”, ingresó al penal por autor de homicidio frustrado de carabinero, lesiones graves a carabinero y porte de arma de fuego. Su colega, “Indio Juan”, por femicidio perpetrado en marzo de 2021 en la vía pública.
Quesada llevaba poco más de dos años en prisión: comenzó su condena el 4 de febrero de 2024. Por parte de Valenzuela, ingresó el 29 de noviembre de ese año. Sin embargo, ambos encontraron la forma de escapar del centro penitenciario: se vistieron de gendarmes y salieron por la puerta. La fuga se dio en la tarde del pasado miércoles. Este jueves, a las 02:00 y a través de un punto de prensa, se comunicó el hecho.
El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, detalló que ambos reos “tuvieron la oportunidad de cambiar sus ropas cotidianas; cambiarlos por uniformes y uniformados salieron por la puerta de la penitenciaría”. Sin embargo, aseveró que lo más preocupante es que dos internos lograron personificar a personal de Gendarmería.
La gravedad de la situación es altísima. Por ello, esta mañana se reunieron telemáticamente el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, el director nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, y el subsecretario del Ministerio.
Uno de los primero movimientos fue la remoción del Director Regional Metropolitano de la institución, coronel Héctor Labrín. A él se suman las tres primeras jerarquías del CDP Santiago Sur: el alcaide, el jefe operativo y el jefe de régimen interno.
Reacciones en Seguridad
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, abordó la situación señalando que “lo ocurrido el día de ayer es muy grave. Es muy grave la forma en que ocurrió, por eso los antecedentes han sido rápidamente puestos en conocimiento del Ministerio Público”.
Asimismo, confirmó que el ministro Gajardo mantendrá una reunión con el fiscal nacional subrogante, Roberto Garrido. Esto, no solo para esclarecer el hecho puntual, sino que para analizar sucesos anteriores: corrupción en Gendarmería, ocho liberaciones erróneas en ocho meses, fugas en tribunales, entre otros.
En esa línea, Cordero sostuvo que “Gendarmería está sometida a un estrés institucional muy grande, especialmente por el aumento de su población penal en muy poco tiempo, cosa que el Ejecutivo ha advertido al Congreso como aspecto de las modificaciones legales”.
Pese a las controversias, respaldó a la institución aseverando que su trabajo ha “disminuido las fugas, evasiones y muertes”. Sin embargo, llamó a la celeridad en cuanto a la reforma de Gendarmería en el Congreso. “Es la ventana de oportunidad que tenemos”, dijo, y no hay mucho tiempo de acción.
Consenso en Justicia
Por parte del ministro de Justicia, Jaime Gajardo, este expresó la necesidad de aprobar “la reforma constitucional que necesita Gendarmería para formar parte de las Fuerzas de Orden y Seguridad. Esa es una reforma estructural que nos va a permitir ir a la raíz de estos problemas”.
En cuanto a la reunión con el fiscal nacional subrogante, Gajardo señaló que la cita tendrá el objetivo de “entregarle todos los antecedentes que disponemos y que nos ha entregado Gendarmería de Chile para que estos casos se esclarezcan”.
En cuanto a la remoción de cargos, aseveró que “se hicieron valer las responsabilidades institucionales”.
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