Ripamonti respalda gestión municipal tras reparos de Contraloría en reconstrucción de Valparaíso

La alcaldesa abordó las observaciones del ente fiscalizador sobre ayudas, donaciones y uso de recursos públicos, y destacó que el municipio no enfrenta juicio de cuentas.

A dos años de los incendios forestales del 2 y 3 de febrero de 2024, la Contraloría General de la República detectó deficiencias en la administración de ayudas entregadas a damnificados en Viña del Mar. Ante el informe, la alcaldesa Macarena Ripamonti (FA) defendió la actuación del municipio, aseguró que no existe cuestionamiento al gasto legal de fondos públicos y sostuvo que las observaciones apuntan a aspectos administrativos y no a faltantes de recursos.

El informe del ente contralor consignó, entre otros puntos, “diferencias entre los bienes adquiridos por el municipio y los efectivamente entregados” tras el megaincendio que afectó a la comuna.

En entrevista con radio Infinita, Ripamonti afirmó que el análisis debe considerar el conjunto de auditorías realizadas. “Son cinco los informes de Contraloría (…) todos tienen tres puntos fundamentales: un informe general, un examen de observaciones y un examen de cuentas. El único que no tiene examen de cuentas es el municipio de Viña del Mar”, sostuvo.

Según explicó, la ausencia de ese procedimiento tiene un alcance específico. “El examen de cuentas (…) es que autoridades tengan que devolver dinero eventualmente. Eso es un hecho que se está verificando en los otros cuatro informes, a excepción únicamente del municipio de Viña del Mar”, declaró.

Respecto de la entrega de ayuda sin contar inicialmente con la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), la alcaldesa argumentó que la demora obligó a actuar de forma inmediata. “Nosotros teníamos que entregar alimentos, mercaderías (…) sin tener FIBE, ya que se demoró 16 días practicar a 6.150 familias la Ficha Básica de Emergencia”, detallando que se trata de “un papel autoreportado con papel y lápiz que solo puede ejercerse con un funcionario autorizado por el Ministerio de Desarrollo Social”.

En esa línea, agregó que la magnitud de la catástrofe superó la capacidad local. “Los primeros días (…) viajaban funcionarios de todos los municipios del país para venir a practicar la FIBE”, indicó.

Ripamonti cuestionó la posibilidad de haber postergado la asistencia. “¿Te imaginas yo hubiese esperado 16 días para entregarle agua o una carpa a una persona?”, planteó.

Donaciones y observaciones administrativas

Sobre las donaciones recibidas, la alcaldesa indicó que el municipio manejó $33 millones en cuentas separadas del presupuesto regular. “Son cuentas corrientes distintas dentro del municipio, justamente para no confundir los usos”, afirmó, agregando que la Contraloría planteó que dichos montos debían incorporarse al presupuesto formal.

Se representa como si el dinero no estuviera (…) y la verdad es que solo fue mantenerlo en una cuenta para resguardar su trazabilidad”, señaló Ripamonti.

En relación con la falta de manuales de procedimiento, cuestionada por el órgano fiscalizador, argumentó que la emergencia obligó a priorizar la entrega directa de ayuda. “La burocracia no puede anteponerse ante la vida, la seguridad y el resguardo de las personas”, dijo.

Finalmente, la jefa comunal precisó el alcance de las observaciones. “Fueron más de un millón de ayudas las que entregó Viña del Mar y hay observaciones por foliación en 1.280”, afirmó, añadiendo: “Me siento muy bien con el informe, al menos el que sacaron de Viña del Mar”.

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El Periodista