Venezuela libera a 65 presos políticos tras entrada en vigor de nueva ley de amnistía

La ley aprobada por unanimidad en la Asamblea Nacional ha permitido la excarcelación de 65 personas consideradas presos políticos, mientras persisten críticas de organizaciones de derechos humanos y protestas dentro de centros penitenciarios.

Un total de 65 personas catalogadas como presos políticos han sido liberadas en Venezuela desde la entrada en vigor de la ley de amnistía, aprobada por unanimidad por la Asamblea Nacional la semana pasada y diseñada para excarcelar a quienes fueron detenidos por hechos ocurridos desde 1999.

Según el seguimiento de la organización no gubernamental Foro Penal, siete personas salieron de prisión el 20 de febrero, 15 el 21 de febrero y 43 posteriormente tras la puesta en marcha de la amnistía. Entre los excarcelados figuran dirigentes y activistas políticos que militaban en diversas organizaciones opositoras.

La legislación ha generado también un alto volumen de solicitudes: las autoridades venezolanas han recibido más de 1.550 peticiones formales de amnistía desde su aprobación, aunque su aplicación se limita a delitos relacionados con eventos políticos específicos detallados en el texto legal.

A pesar de las liberaciones, la medida ha sido criticada por sectores de la oposición y organismos de derechos humanos por su alcance limitado. Organizaciones como Foro Penal advierten que más de 600 personas siguen detenidas por motivos políticos y que muchos de los casos no están contemplados dentro de los criterios de la ley.

En varios centros penitenciarios, incluidos complejos fuera de Caracas, al menos 200 internos iniciaron una huelga de hambre para exigir que la ley abarque a más detenidos que consideran injustamente privados de libertad.

La ley de amnistía, promovida como un paso hacia la reconciliación nacional y la libertad de los detenidos por razones políticas, sigue siendo objeto de debate público en Venezuela, donde la implementación completa puede tardar varias semanas más en desarrollarse.

 

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El Periodista