
Venezuela rechaza renovación de orden de EEUU que califica al país como una «amenaza»
La administración de Donald Trump decidió extender por un año más la Orden Ejecutiva 13.692, con la que se declaró a Venezuela “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de su país.
El Gobierno de Venezuela rechazó de manera categórica este sábado la decisión de EEUU de renovar el decreto que extiende la orden ejecutiva emitida en 2015 por el expresidente estadounidense Barak Obama (2009-2017), con la cual se declaró a la nación sudamericana como «una amenaza inusual y extraordinaria» para ese país.
«Venezuela rechaza categóricamente la renovación de la denominada «emergencia nacional» con respecto a nuestro país, prorrogada el 18 de febrero de 2026 por el Gobierno de los EEUU, en continuidad de la Orden Ejecutiva 13692, firmada el 8 de marzo de 2015 por el entonces presidente Barack Hussein Obama», detalló un comunicado oficial difundido por el canciller de esta nación caribeña, Yván Gil, en Telegram.
La administración de Donald Trump decidió extender por un año más la Orden Ejecutiva 13.692, con la que se declaró a Venezuela “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de su país.
La orden ejecutiva plantea sanciones y restricciones de visa para varios altos funcionarios de inteligencia y seguridad venezolanos.
Al respecto, Caracas manifestó que “desde su origen, este instrumento fue concebido sin base objetiva ni justificación real, bajo argumentos alejados de la verdad y del Derecho Internacional”.
“Once años después, la realidad confirma lo que la República Bolivariana de Venezuela ha sostenido de forma consistente: nuestro país no representa amenaza alguna para el pueblo ni para el gobierno de los Estados Unidos, ni para ninguna nación del mundo”, añadió el documento.
El Gobierno subrayó que la “persistencia de esta medida, nacida bajo premisas políticas que no se corresponden con la realidad, solo contribuye a mantener narrativas de confrontación que no reflejan los verdaderos vínculos históricos, culturales y humanos que deben prevalecer entre el pueblo venezolano y el estadounidense”
En tal sentido, Venezuela exhortó al Gobierno de los EEUU para que “asuma un papel constructivo y de respeto en la conducción de sus relaciones internacionales, abandone enfoques unilaterales y avance hacia una etapa de respeto recíproco, diálogo franco basado en la soberanía, la no injerencia y el beneficio compartido de nuestras naciones”.
Desde 2015 pesan sobre Venezuela más de mil sanciones que provocaron la disminución del 99 por ciento de los ingresos, según el Gobierno.
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