
Caso Narumi Kurosaki: el tercer juicio contra Nicolás Zepeda y los antecedentes de una desaparición que sigue sin resolverse
El proceso judicial por la desaparición de la estudiante japonesa en Francia se reabre casi una década después. La causa involucra cooperación internacional entre tribunales europeos y autoridades chilenas, tras dos condenas previas que fueron revisadas por la justicia francesa.
Mañana comienza en Lyon, Francia, el tercer juicio contra el chileno Nicolás Zepeda Contreras, acusado del homicidio de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki, desaparecida el 4 de diciembre de 2016 en Besançon mientras realizaba un intercambio universitario.
El nuevo proceso fue ordenado por la Corte de Casación francesa, que en febrero de 2025 anuló la segunda condena de 28 años de prisión dictada contra el imputado tras considerar que existieron irregularidades procesales vinculadas a la presentación de documentos durante el juicio.
Una desaparición que derivó en una investigación internacional
Narumi Kurosaki, de 21 años, estudiaba francés en una residencia universitaria en Besançon cuando se perdió su rastro. La última vez que fue vista con vida fue el 4 de diciembre de 2016, tras reunirse con su expareja Nicolás Zepeda, con quien había mantenido una relación iniciada en 2015 en la Universidad de Tsukuba, Japón.
Durante la madrugada siguiente, residentes del edificio estudiantil declararon haber escuchado gritos provenientes de la habitación de la joven. Según la investigación dirigida por el fiscal francés Étienne Manteaux, la muerte habría ocurrido entre las 03:15 y las 03:21 horas del 5 de diciembre.
Cuando la policía ingresó al dormitorio días después, encontró el espacio ordenado, pero faltaban objetos personales como el teléfono, el pasaporte y una maleta. Además, se detectaron huellas dactilares y ADN de Zepeda en distintos elementos del lugar.
La investigación también incluyó datos de geolocalización del vehículo arrendado por el acusado, registros de su teléfono y movimientos bancarios que permitieron reconstruir su desplazamiento en Europa. Testigos señalaron haberlo visto cerca de la residencia universitaria.
El cuerpo de la estudiante japonesa nunca ha sido encontrado, aunque las autoridades francesas concluyeron que se trató de un homicidio.
Extradición desde Chile y procesos judiciales en Francia
El caso implicó un proceso de cooperación judicial entre Francia, Chile y Japón. El 18 de mayo de 2020, la Corte Suprema de Chile autorizó de forma unánime la extradición de Zepeda para enfrentar cargos por homicidio con premeditación.
Tras permanecer con arresto domiciliario en Viña del Mar, el imputado fue trasladado el 23 de julio de 2020 al aeropuerto de Santiago por la Policía de Investigaciones y entregado a autoridades francesas. Llegó a París el 24 de julio y posteriormente fue trasladado a Besançon.
El primer juicio, realizado en marzo y abril de 2022, concluyó con una condena de 28 años de prisión. Durante ese proceso, Zepeda declaró ante el tribunal: “No soy un asesino, no soy el asesino de Narumi”.
En diciembre de 2023, un tribunal de apelación revisó el caso y ratificó la condena y la pena. Sin embargo, la Corte de Casación anuló ese fallo en febrero del año pasado. El tribunal determinó que el juicio anterior incluyó material probatorio que no habría sido comunicado previamente a la defensa, lo que obligó a repetir el proceso con un jurado distinto.
Un nuevo juicio
En la antesala del nuevo proceso, Humberto Zepeda, padre del acusado, reiteró públicamente la convicción de la familia sobre su inocencia. En entrevista con Chilevisión, afirmó: “Nicolás dejó viva y en buenas condiciones en su habitación a Narumi ese día. Hoy día, científicamente, nadie puede acreditar que Narumi falleció”.
El padre del imputado también se refirió a antecedentes mencionados durante la investigación, como la compra de fósforos y un bidón de bencina. Según explicó, los fósforos habrían sido adquiridos como recuerdo de viaje. “Llegó con esos fósforos con una imagen de la Torre Eiffel como un recuerdo. Los tuvo mucho tiempo en la cocina”, señaló.
Respecto al bidón, sostuvo que “El envase que compró no tenía gasolina, lo compró con otro sentido, con el hecho de tener un respaldo frente a estos viajes que hacía».
El padre de Zepeda también indicó que su hijo habría recibido sugerencias para abandonar el país antes de enfrentar el proceso judicial. “Nicolás recibió a lo menos dos o tres invitaciones de personas que lo instaban a salir del país, que se arrancara”, declaró. Según su versión, el acusado rechazó esa posibilidad y respondió: “Papá, yo no tengo por qué arrancarme, yo soy inocente de todo esto”.
Este nuevo proceso, que se desarrollará hasta el 27 de marzo, deberá revisar nuevamente peritajes, testimonios y pruebas materiales.
A casi diez años de la desaparición, el caso continúa abierto y el paradero de Narumi Kurosaki sigue sin esclarecerse.
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.