

Recupera tu password.
A password will be e-mailed to you.
Este martes comenzó en Lyon, Francia, el tercer juicio contra Nicolás Zepeda, ciudadano chileno de 35 años, acusado del homicidio de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki, desaparecida en diciembre de 2016 en Besançon. El imputado negó nuevamente los cargos ante el Tribunal de lo Criminal del Ródano, mientras la familia de la víctima participa como parte civil en un proceso reabierto tras la anulación de la condena anterior por irregularidades procesales.
Durante la primera jornada, Zepeda declaró en francés ante el tribunal: “Contesto los hechos que me son imputados, soy inocente, no he matado a Narumi Kurosaki”. La audiencia se desarrolló con alta concurrencia, incluyendo familiares de la joven.
La abogada de la familia, Sylvie Galley, afirmó que este nuevo proceso representa “una pesadilla” para los cercanos de la víctima y sostuvo, según declaró, que no esperan una confesión ni información sobre el paradero del cuerpo.
El juicio se inició con la conformación del jurado y se centrará nuevamente en los antecedentes reunidos por la fiscalía, que sostiene la tesis de homicidio pese a que los restos de la joven nunca han sido encontrados.
El tercer proceso, que se extenderá hasta el 27 de marzo, ocurre luego de que la Corte de Casación anulara en febrero de 2025 la condena de 28 años de prisión dictada en 2022 y ratificada en 2023, al detectar irregularidades vinculadas a la incorporación de pruebas no comunicadas previamente a la defensa. Tras agotar recursos, la justicia francesa ordenó repetir el juicio con un nuevo jurado.
El imputado fue extraditado desde Chile en julio de 2020, luego de que la Corte Suprema autorizara su entrega al considerar que existían antecedentes fundados para su acusación.
Narumi Kurosaki tenía 21 años al momento de su desaparición entre el 4 y 5 de diciembre de 2016 en una residencia universitaria en Besançon. La última persona que la vio con vida fue Zepeda, su expareja, quien había viajado desde Chile para reunirse con ella.
La investigación incluyó testimonios de estudiantes que reportaron gritos, registros de geolocalización, compras de combustible y actividad en redes sociales posteriores a la desaparición. Aunque el cuerpo no ha sido hallado, la fiscalía sostiene que los indicios permiten establecer la responsabilidad del acusado.
Recupera tu password.
A password will be e-mailed to you.
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.