
Congreso del SNP aprueba nueva moción que insta a preparar la independencia de Escocia
La resolución fue aprobada por unanimidad en el congreso del Partido Nacional Escocés en Edimburgo y llama al Gobierno británico a iniciar preparativos ante un eventual proceso independentista.
El congreso del Partido Nacional Escocés (SNP), fuerza que gobierna con competencias limitadas en Escocia, aprobó este sábado por unanimidad una moción que insta al Gobierno del Reino Unido a comenzar los preparativos para una eventual independencia escocesa.
La resolución fue adoptada durante el encuentro partidario realizado en Edimburgo y plantea que Londres debe prepararse para un escenario en el que ya no cuente con los recursos económicos provenientes de Escocia.
“Con la cercanía cada vez mayor de un país con autogobierno e independiente, este congreso recomienda al Gobierno del Reino Unido iniciar los preparativos para el momento en que no pueda contar con los continuos subsidios de Escocia”, señala el texto aprobado.
La iniciativa fue presentada por la sección de Glasgow Sur del SNP, a través del concejal de esa ciudad Norman MacLeod. Durante su intervención ante los delegados, el dirigente cuestionó el argumento de que Escocia depende económicamente del resto del Reino Unido.
“Nos dicen constantemente la mentira de que vivimos del resto del Reino Unido. Nada más lejos de la verdad”, afirmó MacLeod, aludiendo a los aportes escoceses en petróleo, gas, energías renovables y recaudación fiscal.
El concejal incluso sostuvo que el verdadero desafío para Escocia será administrar su prosperidad tras una eventual independencia. “El único problema de Escocia es lo ricos que seremos cuando seamos independientes”, declaró, añadiendo que el proceso debería representar “el final de una relación de abusos”.
La moción también fue respaldada por el delegado Alex Orr, quien argumentó que cualquier gobierno responsable debe anticipar escenarios de cambio político y económico.
“Un gobierno responsable se prepara para el cambio. Cuando una empresa pierde a un socio importante, se diversifica; cuando un casero pierde a un inquilino, ajusta su presupuesto”, explicó.
Según Orr, Londres debería prepararse no solo para la pérdida de los aportes escoceses, sino también para la eventual aparición de políticas diferenciadas en materia exterior, migratoria, aduanera, laboral y de pensiones.
El debate sobre la independencia continúa siendo un tema central en la política escocesa. El último sondeo difundido el 18 de febrero sitúa el apoyo a la independencia en un 46%, frente a un 54% que respalda la permanencia en el Reino Unido.
En el referéndum celebrado el 18 de septiembre de 2014, los votantes escoceses rechazaron la independencia por un 55% contra un 45%. En ese momento, uno de los argumentos centrales contra la secesión fue que Escocia quedaría fuera de la Unión Europea.
Sin embargo, esa situación terminó produciéndose igualmente tras el Brexit, aprobado en el referéndum de 2016, pese a que la mayoría de los votantes escoceses se pronunció en contra de abandonar la Unión Europea.
Desde entonces, el SNP ha intentado en varias ocasiones impulsar un nuevo referéndum de independencia, aunque el Gobierno británico ha rechazado autorizar otra consulta, argumentando la cercanía temporal con la votación de 2014.
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