EEUU autoriza compra de petróleo ruso ya cargado en buques para contener alza del crudo

La medida busca ampliar el suministro disponible en el mercado internacional tras las tensiones en el estrecho de Ormuz, que han empujado el precio del Brent hacia los $100 por barril.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizó la compra de petróleo ruso que ya se encuentra cargado en buques en alta mar, en una decisión destinada a ampliar el suministro disponible en el mercado internacional ante el fuerte aumento de los precios del crudo.

La medida fue anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien explicó que se trata de una autorización temporal y limitada que permite a distintos países adquirir cargamentos de petróleo ruso que ya estaban en tránsito marítimo.

Según el funcionario, el objetivo es “incrementar el alcance global del suministro existente”, en un contexto marcado por la volatilidad del mercado energético tras la escalada militar en Medio Oriente y las interrupciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

Bessent aseguró que la decisión no implicará beneficios financieros significativos para el gobierno ruso, ya que la mayor parte de los ingresos energéticos de Moscú proviene de impuestos aplicados en el punto de extracción del petróleo.

El secretario del Tesoro también defendió la política energética de la administración del presidente Donald Trump, afirmando que el aumento de la producción de petróleo y gas en Estados Unidos ha contribuido a moderar los precios de los combustibles en el mercado interno.

No obstante, el mercado petrolero ha experimentado fuertes presiones al alza en las últimas semanas. El barril de Brent —referencia internacional— ha llegado a acercarse a los $100, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), principal indicador en Estados Unidos, se sitúa en torno a los $96 por barril.

La autorización para comercializar petróleo ruso ya cargado en buques se interpreta como un intento de Washington por aliviar las tensiones en el mercado energético global, afectado por la caída del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

Desde el inicio de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero —y la posterior respuesta iraní—, el paso estratégico ha registrado una fuerte reducción del tránsito marítimo y varios ataques contra buques que intentaban cruzarlo.

Por su parte, autoridades rusas interpretaron la decisión como un reconocimiento de la importancia del petróleo ruso en el mercado internacional. Kiril Dmitriev, enviado especial del presidente Vladimir Putin para inversiones y cooperación económica, afirmó que la medida demuestra que el sistema energético global necesita el suministro proveniente de Rusia.

“El mercado energético mundial no puede mantenerse estable sin el petróleo ruso”, sostuvo Dmitriev, quien añadió que, ante la creciente crisis energética, la flexibilización de las restricciones al sector energético ruso podría volverse cada vez más inevitable.

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El Periodista