
“Estamos trabajando”… en rodaje: errores, polémicas y tropiezos marcan segunda semana del gabinete de Kast
Desde frases controvertidas hasta conflictos de interés y crisis comunicacionales, La Moneda enfrenta un complejo inicio donde el relato oficial choca con una seguidilla de episodios que tensionan al equipo ministerial.
A dos semanas de haber asumido, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast enfrenta su primer test político relevante, marcado por una serie de errores, polémicas y descoordinaciones que han puesto en cuestión el “rodaje” del gabinete y tensionado el discurso instalado desde La Moneda: “Estamos trabajando”.
Lejos de consolidar una instalación ordenada, la segunda semana del Ejecutivo ha estado cruzada por controversias que afectan tanto al comité político como a ministros sectoriales, en un escenario donde las fallas comunicacionales y las decisiones controvertidas comienzan a acumular costos.
Uno de los episodios más complejos fue la difusión —y posterior eliminación— de un mensaje oficial que aseguraba que Chile estaba en un “Estado en quiebra”. La frase, impulsada desde el Segundo Piso, generó un inmediato desmarque del propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien aseguró que “jamás” utilizaría ese concepto, desatando una crisis interna y cuestionamientos técnicos incluso desde el Banco Central.
La polémica escaló rápidamente hasta la Contraloría, que exigió explicaciones a la vocera de Gobierno, Mara Sedini, sobre el uso de recursos públicos en la elaboración del contenido, abriendo un flanco administrativo que sigue en desarrollo.
Sedini, de hecho, se ha transformado en uno de los puntos más débiles del arranque del Ejecutivo. A las críticas por el manejo comunicacional del “Estado en quiebra”, se sumaron errores en entrevistas —como confundir el precio del petróleo— y cuestionamientos políticos que incluso derivaron en el anuncio de una eventual interpelación en su contra.
En paralelo, el Ministerio del Interior también enfrentó cuestionamientos. El titular de la cartera, Claudio Alvarado, debió salir a descartar un conflicto de interés tras críticas por sus vínculos previos con empresas del rubro petrolero, en medio del debate por el alza de los combustibles. Aunque aseguró haber dejado esas actividades antes de asumir, desde la oposición cuestionaron la oportunidad y transparencia de su participación.
Seguridad Pública en la mira
En Seguridad Pública, la ministra Trinidad Steinert ha debido sortear una compleja semana. A las dudas por su eventual rol en la salida de la exjefa de inteligencia de la PDI, Consuelo Peña, se sumó la polémica por la incorporación a su equipo de un asesor que había sido observado por la Contraloría por viajar fuera del país mientras estaba con licencia médica.
La controversia no se detuvo ahí. Steinert fue emplazada públicamente por parlamentarios a aclarar su participación en la remoción de Peña, mientras desde la oposición calificaron sus explicaciones como insuficientes, manteniendo abierto un flanco político en una de las áreas prioritarias del gobierno. Este viernes, incluso, se conoció el despido de 10 abogados que enfrentaban judicialmente desde la cartera de Seguridad al crimen organizado.
En el ámbito sectorial, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, también protagonizó un episodio que generó ruido. Un video viral mostró un tenso intercambio con vecinos de El Olivar, en Viña del Mar, en medio del proceso de reconstrucción, lo que obligó al ministerio a salir a aclarar que el registro estaba “sacado de contexto”.
Poduje, además, elevó el tono al acusar a actores locales de defender intereses empresariales y anunciar acciones legales, en un conflicto que sigue abierto y que refleja las dificultades del Ejecutivo para manejar situaciones territoriales sensibles.
A este escenario se suman tensiones en política exterior, tras la decisión del gobierno de retirar el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU, lo que generó críticas transversales de excancilleres y cuestionamientos sobre la conducción internacional del país.
Hackeo a Kast
Incluso el propio Presidente Kast se vio envuelto indirectamente en una controversia, luego del hackeo de su cuenta personal en redes sociales, desde donde se publicó un mensaje comparando al mandatario estadounidense Donald Trump con Adolf Hitler, lo que obligó a una rápida reacción para contener el impacto.
En conjunto, los episodios configuran una semana compleja para La Moneda, donde las filtraciones, errores comunicacionales y decisiones controvertidas han opacado la agenda gubernamental.
Mientras desde el oficialismo llaman a dar tiempo al “rodaje” del equipo, en la oposición —e incluso en sectores de la derecha— comienzan a surgir advertencias sobre la necesidad de mayor prolijidad, coordinación y claridad en la conducción política.
Por ahora, la frase “Estamos trabajando” sigue siendo el mantra del Ejecutivo, aunque cada nuevo episodio parece poner a prueba cuánto margen tiene el gobierno para ordenar su marcha antes de que los costos políticos se vuelvan estructurales.
Seguridad Pública en la mira
Hackeo a Kast
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