Minvu se opuso a un perdonazo para la Universidad San Sebastián  

La arquitecta y abogada, Carolina Casanova, puso las cosas en su justo lugar, debido a un error garrafal cometido por el funcionario subrogante de esa función ministerial.

Por Patricio Herman

El reciente 4 de marzo de 2026 la titular de la Seremi del Minvu, ejerciendo plenamente sus atribuciones legales, se vio en la necesidad de anular una decisión anterior de un subrogante de esa función ministerial, respecto de un edificio ilegal de la Universidad San Sebastián en la comuna de Recoleta, cuyo link descriptivo se aprecia más adelante.

Pues bien, años atrás unas señoritas que se identificaban como periodistas de una productora de Megavisión nos solicitaron nuestra opinión en relación a un proyecto inmobiliario, desarrollándose en el sector de las calles Bellavista, Ernesto Pinto Lagarrigue, Dardignac y Pío Nono, comuna de Recoleta. Se les pidió a ellas que nos entregaran ciertos documentos emanados de la respectiva Dirección de Obras Municipales (DOM) y al cabo de unos 3 días nos entregaron copia de los actos requeridos. Analizándolos, concluimos que se trataba de un negocio de una empresa dependiente de la Universidad San Sebastián, ejecutándose en el amplio terreno que ocupaba el Liceo Alemán de la Congregación Religiosa del Verbo Divino, consistente en un centro de extensión, que es de la propia universidad, y de 3 torres habitacionales de 19 pisos cada una.

El permiso de edificación fue otorgado por el arquitecto Carlos Reyes, en el período en que ejercía como alcalde el político UDI, Gonzalo Cornejo, dejándose en evidencia que el Plan Regulador Comunal (PRC) establecía que en esa manzana había una zona E-A1, la que enfrenta la avenida Bellavista con altura libre y la zona E-M3 que enfrenta la calle Dardignac, en donde se admiten construcciones de hasta 9 pisos, de tal forma que el permiso de edificación violaba ese PRC. Pero para burlar la norma de altura fijada para la zona E-M3, la Municipalidad de Recoleta había introducido un rebuscado cambio en su PRC, el que pretendía eliminar para este proyecto la restricción de altura, trampa que fue objetada por la Subsecretaría de Vivienda y Urbanismo, ya que el artículo 2.1.21 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) lo impedía. Con ese ardid administrativo, detectado por el Minvu, se asemejaba la zona E-M3 a la zona E-A1 y así se “autorizaron” y construyeron 2 de las 3 torres de 19 pisos.

La conclusión anterior se le informó a las periodistas que nos formularon la investigación y enseguida se trató el asunto con el arquitecto, Carlos Reyes, con el propósito de que invalidara el permiso mal cursado, lo que ese funcionario municipal no aceptó con pueriles explicaciones, ante lo cual entregamos personalmente la documentación a la Fiscal, Macarena Cañas, para que investigara este caso de corrupción. La sucesora de Cornejo en la alcaldía de Recoleta, Sol Letelier, también política UDI, nunca atinó a nada posiblemente porque no entendía la situación y por ello este columnista publicó el hecho en diversos medios de comunicación, dejándose en claro que una organización ciudadanas de esa comuna, lideradas por Gerardo Lanzarotti, como el concejal, Juan Pastén, recurrieron a distintas instancias públicas denunciando el hecho.

El Consejo de Defensa del Estado (CDE) en su ORD. 2629 del 02/05/2011 le expresó a la Seremi del Minvu de aquella época, que las mentadas torres se edificaban con infracción a la normativa urbanística, señalando que la empresa de la Universidad San Sebastián se llama Desarrollo Inmobiliario Bellavista S.A. El funcionario público que ejercía el cargo de Seremi del Minvu no hizo nada concreto y por ello, en el primer periodo del alcalde PC, Daniel Jadue, le entregamos en su oficina todos los antecedentes para que él exigiera el cumplimento de la ley. En tal sentido, como una de las 2 torres habitacionales ilegales ya disponía de una recepción de obras, autorizada por parte del DOM en ejercicio, ese alcalde de profesión arquitecto, como era su deber, solo impidió la recepción de obras de la otra torre ya terminada, localizada en la esquina de Pio Nono con Dardignac.

Pues bien, conforme a un reciente intento de la empresa Desarrollo Inmobiliario Bellavista S.A en orden a que la Seremi del Minvu cursara una recepción final para la torre habitacional ilegal, que no la tiene por las razones indicadas, la arquitecta y abogada, Carolina Casanova, puso las cosas en su justo lugar, (Seremi de Vivienda rechaza pretensión de inmobiliaria de la Universidad San Sebastián) debido a un error garrafal cometido por el funcionario subrogante de esa función ministerial, sociólogo Salvador Ferrer, quien aceptó ingenuamente en su ORD N° 3035 del 13/11/2025, la petición del abogado UDI, Christian Espejo, de que ese edificio de 19 pisos, contrario a derecho, contara con una recepción final del DOM de Recoleta, arquitecto Alfredo Parra.

En columnas anteriores ya hemos propuesto una solución equilibrada para resolver esta engorrosa situación y en tal sentido recordamos que sería lógico que ambas partes se pongan de acuerdo para que se posibilite una recepción final de obras del DOM de Recoleta para los departamentos localizados hasta en el piso 9° del edificio, con la contraprestación de que todos los departamentos existentes entre los pisos 10 y 19 del edificio, sean de propiedad municipal para que le sean arrendados a familias de escasos recursos de Recoleta. Si este sano arreglo no se produce, el nuevo Seremi Minvu del gobierno de José Antonio Kast, conforme a sus atribuciones, tendría que cometer un acto venal, obligando al DOM de Recoleta de que curse la recepción final para todos los departamentos del edificio. Si ese funcionario público que asumirá en los próximos días no se atreve a cometer un acto de corrupción, y nuestra propuesta no es aceptada, el edificio de marras será un elefante blanco.

 

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El Periodista