OMS advierte riesgos de lluvia ácida en Teherán tras ataques a refinerías en Irán

La organización alertó que la mezcla de precipitaciones con contaminantes liberados por incendios en instalaciones petroleras podría provocar quemaduras químicas y graves daños respiratorios. Irán acusa a Estados Unidos e Israel de cometer “crímenes ambientales”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre posibles riesgos sanitarios derivados de la lluvia ácida registrada en Teherán después de los ataques contra depósitos de petróleo y refinerías en Irán, que han generado grandes columnas de humo y contaminación atmosférica.

El portavoz del organismo, Christian Lindmeier, señaló desde Ginebra que la lluvia mezclada con contaminantes tóxicos liberados por los incendios industriales puede representar un peligro significativo para la población. Según explicó, estas precipitaciones con altos niveles de acidez podrían causar quemaduras químicas en la piel y daños graves en el sistema respiratorio.

Ante este escenario, las autoridades iraníes recomendaron a los habitantes de la capital permanecer en sus viviendas para reducir la exposición a la contaminación. La OMS respaldó estas medidas preventivas y confirmó que mantiene contacto con las autoridades locales para evaluar la evolución de la situación.

Lindmeier indicó que el alcance real del riesgo sanitario dependerá de múltiples factores, como la dirección del viento, la concentración de contaminantes en la atmósfera y la ubicación de las personas expuestas. En ese contexto, subrayó que la prioridad inmediata es controlar los incendios en las instalaciones petroleras para evitar que las sustancias tóxicas se sigan propagando por el aire y el agua.

La alerta sanitaria se produjo después de que la capital iraní amaneciera bajo lo que las autoridades describieron como una “lluvia negra”, fenómeno asociado a los ataques contra depósitos de petróleo y plantas industriales en medio de la ofensiva militar en curso.

Desde Naciones Unidas también se expresó preocupación por las consecuencias ambientales y humanitarias de estos bombardeos. La oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos advirtió que el impacto sobre civiles y ecosistemas plantea dudas sobre el cumplimiento de las normas de proporcionalidad y precaución del derecho internacional humanitario, ya que varias de las instalaciones afectadas no serían exclusivamente militares.

Por su parte, el embajador de Irán ante la ONU, Amir Saeed Iravani, envió una carta al secretario general António Guterres en la que acusó a Estados Unidos e Israel de violar acuerdos ambientales internacionales. Según el diplomático, las explosiones liberaron a la atmósfera grandes cantidades de hidrocarburos, azufre y óxidos de nitrógeno, lo que representa graves riesgos para la salud pública y el medio ambiente.

La misiva sostiene que estos contaminantes pueden provocar una fuerte degradación ambiental, incluida la contaminación de fuentes de agua y daños a ecosistemas y organismos vivos, por lo que Teherán pidió a Naciones Unidas investigar los hechos y exigir responsabilidades.

La ofensiva militar iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán cumple once días y, de acuerdo con cifras difundidas por autoridades iraníes, ha dejado más de 1.200 muertos. Entre las víctimas figuran altos cargos políticos y militares del país, incluido el líder supremo Alí Jamenei. Irán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y contra intereses estadounidenses en varios países de Oriente Próximo.

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El Periodista