Zelenski ofrece apoyo antiaéreo al Golfo si presionan a Putin por un alto el fuego

El presidente de Ucrania plantea enviar instructores y compartir su experiencia en la interceptación de drones iraníes, pero condiciona cualquier cooperación a una tregua efectiva con Rusia. Además, advierte que la crisis en Oriente Próximo podría afectar el suministro de armas a Kiev.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, afirmó que su país está dispuesto a compartir su experiencia en defensa antiaérea con los Estados del Golfo Pérsico, siempre que estos consigan persuadir a su par ruso, Vladimir Putin, de pactar un alto el fuego en la guerra iniciada en 2022.

“Quienes hoy defienden nuestros cielos pueden ir a enseñar cómo protegerse de los iraníes”, señaló el mandatario en una rueda de prensa, en alusión a la capacidad desarrollada por Ucrania para interceptar drones y misiles de fabricación iraní utilizados por Rusia en ataques masivos.

Zelenski confirmó que en las últimas horas conversó con autoridades de Emiratos Árabes Unidos y que prevé dialogar con otros líderes de Oriente Próximo. “La principal pregunta de todos es cómo proteger los cielos”, sostuvo.

El jefe de Estado subrayó que Ucrania ha enfrentado bombardeos sistemáticos y ataques con drones durante más de dos años, lo que le ha permitido acumular experiencia técnica y táctica en defensa aérea. Sin embargo, dejó en claro que cualquier cooperación estará supeditada a una tregua efectiva con Moscú.

“Si nos están lanzando misiles, con todo respeto, nosotros estamos aquí y vamos a defender nuestro Estado”, advirtió, precisando que el eventual envío de instructores o especialistas solo sería viable en un escenario de cese al fuego.

En ese contexto, planteó un esquema de cooperación estratégica que podría incluir intercambio de capacidades militares. “Si nos entregan misiles PAC-3, podemos aportar interceptores”, indicó, en referencia a sistemas de defensa aérea de alta precisión cuyo costo puede superar varios millones de dólares por unidad.

Zelenski también manifestó preocupación por el impacto que podría tener la escalada en Oriente Próximo —tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán— en el flujo de armamento hacia Kiev. A su juicio, si el conflicto se prolonga, algunos aliados podrían redirigir recursos militares hacia esa región, afectando el suministro destinado a Ucrania.

La advertencia refleja el complejo equilibrio geopolítico actual, donde la disponibilidad de sistemas antiaéreos y misiles de alto valor estratégico —con precios que pueden oscilar entre los US$3 millones y US$5 millones por interceptor avanzado— resulta determinante tanto en Europa del Este como en Oriente Próximo.

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El Periodista