
Estudio revela que empresas chilenas sobreestiman su nivel de ciberseguridad
Un informe regional revela que la mayoría de las organizaciones en Chile cree contar con una estrategia preventiva frente a ciberataques, aunque muchas aún dependen de herramientas que solo reaccionan cuando la amenaza ya está presente.
La percepción de seguridad digital dentro de las empresas chilenas no siempre coincide con la realidad de sus sistemas de protección. Así lo revela el CISO Survey, un estudio encargado por Kaspersky que analizó las prácticas de ciberseguridad de organizaciones en seis países de América Latina, incluyendo Chile.
Los resultados evidencian una contradicción considerable: aunque una amplia mayoría de responsables de tecnología considera que su empresa utiliza herramientas digitales y aplica estrategias de defensa proactivas, en la práctica muchas organizaciones aún carecen de herramientas básicas o mantienen enfoques que solo responden a incidentes una vez que estos ya han ocurrido.
La brecha entre percepción y protección real
Según el estudio, el 72% de los líderes de seguridad en Chile afirma que su organización cuenta con un enfoque proactivo de ciberseguridad. Sin embargo, esta autopercepción contrasta con deficiencias estructurales detectadas en los sistemas de protección.
Entre los datos más llamativos del informe se encuentra que el 54% de las empresas opera sin firewall, una herramienta considerada esencial para proteger redes corporativas. Además, el 30% no utiliza inteligencia de amenazas para anticipar posibles ataques y el 32% ni siquiera dispone de software antivirus.
Estas cifras reflejan lo que los investigadores denominan una “proactividad de fachada”, donde las empresas creen estar preparadas para prevenir incidentes, pero en realidad carecen de las tecnologías y procesos necesarios para anticipar amenazas.
Confusión sobre las tecnologías de defensa
El informe también revela una falta de claridad entre los responsables de seguridad respecto a las diferencias entre herramientas reactivas y preventivas.
Por ejemplo, el 54% de los encuestados considera que el antivirus es una solución proactiva, cuando en realidad se trata de una herramienta reactiva que detecta amenazas una vez que estas ya han sido identificadas.
Asimismo, el 22% de los participantes clasifica tecnologías como EDR (Endpoint Detection and Response) y XDR (Extended Detection and Response) como soluciones reactivas, cuando en realidad forman parte de enfoques avanzados de defensa preventiva.
Estas plataformas permiten analizar y correlacionar información proveniente de múltiples fuentes como endpoints, redes corporativas, correos electrónicos y servicios en la nube para detectar comportamientos sospechosos antes de que se conviertan en incidentes graves.
Los resultados del estudio sugieren que, además de invertir en tecnología, las empresas deben fortalecer la comprensión estratégica de sus equipos sobre cómo funcionan las distintas capas de protección digital. Solo así será posible avanzar hacia modelos de ciberseguridad verdaderamente proactivos y resilientes frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
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