Irán anuncia que reabre «completamente» estrecho de Ormuz mientras dure alto el fuego
Teherán asegura libre tránsito comercial, pero condiciona el paso a autorización de la Guardia Revolucionaria mientras Estados Unidos mantiene presión en la zona.
Irán informó la reapertura completa del estrecho de Ormuz para la navegación comercial mientras se mantenga el alto el fuego vigente en Medio Oriente, aunque el tránsito seguirá sujeto a control militar iraní y a tensiones con Estados Unidos en el área.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, señaló que los buques mercantes podrán circular por rutas previamente coordinadas con las autoridades marítimas del país, en el marco del acuerdo de cese de hostilidades. La medida busca normalizar el flujo por uno de los corredores energéticos más relevantes del mundo, por donde transita cerca del 20% del petróleo global, equivalente a más de US$600.000 millones anuales en comercio energético.
Sin embargo, autoridades militares iraníes precisaron que la reapertura no implica un acceso irrestricto. Solo embarcaciones civiles que cuenten con autorización de la Guardia Revolucionaria podrán cruzar el estrecho, manteniendo así un control operativo directo sobre el paso.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump calificó la reapertura como un avance y aseguró que la zona está lista para un “tránsito total”. No obstante, confirmó que su país continuará con un bloqueo en el perímetro del estrecho mientras sigan las negociaciones con Teherán, lo que introduce un elemento de incertidumbre sobre la efectividad real de la medida.
Fuentes iraníes advirtieron que la continuidad de ese bloqueo podría interpretarse como una violación del alto el fuego. En ese escenario, Irán evaluaría cerrar nuevamente el paso, lo que tendría impacto inmediato en los mercados energéticos internacionales.
El conflicto en torno al estrecho se vincula directamente con las condiciones impuestas por Irán para reducir tensiones en Medio Oriente, incluyendo el cese de operaciones militares en Líbano. En los últimos días, la zona había permanecido prácticamente paralizada, con al menos 19 buques obligados a retroceder tras restricciones impuestas por fuerzas estadounidenses.
Pese al anuncio de reapertura, el escenario sigue siendo frágil. El control militar iraní sobre el tránsito y la presencia estadounidense en el perímetro mantienen al estrecho de Ormuz como un punto crítico para la estabilidad del comercio global de energía.
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