
Rutte reconoce tensiones en OTAN y afirma que Europa cumple con exigencias de EEUU en Medio Oriente
El secretario general de la Alianza admite un “cambio profundo” bajo el liderazgo de Donald Trump y señala que los aliados europeos reaccionaron con lentitud inicial, pero hoy aportan apoyo logístico y militar casi total en el conflicto con Irán.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, reconoció la existencia de tensiones internas en la alianza atlántica, en un contexto marcado por lo que describió como un “cambio profundo” en su funcionamiento, impulsado por el liderazgo de Estados Unidos en Medio Oriente.
Durante una intervención en Washington, Rutte sostuvo que los aliados europeos están ajustando su enfoque estratégico y que, pese a dudas iniciales, actualmente “casi sin excepción” cumplen con las solicitudes de Washington en relación con el conflicto con Irán.
El ex primer ministro neerlandés admitió que varios países europeos reaccionaron con lentitud cuando Estados Unidos requirió apoyo logístico, aunque matizó que ese retraso se explica en parte porque la ofensiva lanzada junto a Israel no fue comunicada previamente a sus socios.
Aun así, afirmó que el escenario ha cambiado de forma significativa. Según explicó, los países europeos están proporcionando apoyo logístico, facilitando el uso de bases militares y participando activamente en operaciones vinculadas al conflicto en Medio Oriente.
Rutte destacó especialmente iniciativas orientadas a contener el programa nuclear iraní y a limitar su capacidad de desestabilización regional. En ese marco, subrayó los esfuerzos para asegurar la navegación en el estrecho de Ormuz, así como el despliegue de fuerzas en zonas estratégicas como el flanco oriental, el Báltico y el Ártico.
El jefe de la OTAN también enfatizó que la cooperación dentro de la alianza debe ser equilibrada, recordando que históricamente las operaciones conjuntas han contado con participación tanto de Estados Unidos como de países europeos y Canadá.
En materia de defensa, Rutte insistió en que Europa está incrementando su inversión militar tras los compromisos adoptados recientemente por los miembros de la OTAN. Aseguró que este proceso no tiene retorno y que apunta a una distribución más equitativa de las responsabilidades dentro de la alianza.
Finalmente, planteó que el nuevo escenario implica dejar atrás la dependencia estructural de Estados Unidos en materia de seguridad, en favor de una relación más equilibrada, en la que Europa asuma un rol más activo en su propia defensa.
Los comentarios están cerrados.