Ex líder de OTAN afirma que tratado se «quebraría» si EEUU se anexiona a Groenlandia

Rasmussen Global sostiene que una anexión forzada por parte de Washington rompería el pacto fundamental de seguridad colectiva y vaciaría políticamente a la Alianza Atlántica.

Rasmussen Global, la firma fundada por el ex secretario general de la OTAN y ex primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen, advirtió que el tratado atlántico “quedaría roto” si Estados Unidos avanzara en una eventual anexión de Groenlandia.

En medio de las tensiones entre Europa y Washington por las reiteradas declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la isla ártica, el director general de Rasmussen Global, Fabrice Pothier, señaló que la OTAN podría “sobrevivir jurídicamente”, pero quedaría “políticamente vaciada” en caso de que Estados Unidos tomara por la fuerza territorio perteneciente a un Estado miembro. “El pacto central, las garantías de seguridad de Estados Unidos, se rompería si se anexionara territorio de un miembro de la OTAN”, sostuvo.

Pothier recalcó que la disuasión dentro de la Alianza no es solo técnica, sino también política, y advirtió que una ruptura de ese principio impediría que la organización “se recupere como una estructura creíble de seguridad colectiva”. A su juicio, aunque siguieran existiendo los cuarteles generales, los planes militares y las instancias formales como el Consejo del Atlántico Norte, el acuerdo esencial quedaría dañado de forma irreversible.

Fragmentación de la seguridad europea

El ex director de planificación de la OTAN alertó además de que, sin el poder disuasorio de la Alianza Atlántica, la fragmentación de la seguridad europea se aceleraría. En ese escenario, los países buscarían soluciones individuales mediante acuerdos bilaterales, ya sea con Estados Unidos o dentro del marco de la Unión Europea, un contexto que —advirtió— sería puesto a prueba por Rusia.

Ante las pretensiones de Washington sobre Groenlandia, Pothier planteó que tanto Dinamarca como el resto de Europa deben “hacerlo mejor”, facilitando a la isla un mayor acceso a fondos y programas de la Unión Europea y promoviendo, desde la OTAN, una estrategia ártica integral. Según explicó, la región comprendida entre Groenlandia, Islandia y el Reino Unido es clave para la seguridad del Atlántico Norte y ha recibido menor atención desde el fin de la Guerra Fría.

Finalmente, Rasmussen Global propuso abordar el tema en un lenguaje que conecte con la visión de Trump, impulsando un marco de inversión transatlántico que involucre a empresas estadounidenses e instituciones europeas. “Trump ve la geopolítica como poder militar más negocios”, afirmó Pothier, subrayando que un enfoque de ese tipo permitiría desarrollar Groenlandia y, al mismo tiempo, contener eventuales impulsos expansionistas de Estados Unidos.

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El Periodista